•   WASHINGTON  |
  •  |
  •  |
  • AFP

El presidente estadounidense Barack Obama reiteró hoy en conversación con medios hispanos que su mano sigue tendida para Cuba y Venezuela, pero ambos países deberán mostrar más cambios y estar dispuestos a ampliar libertades para sus respectivos pueblos.

"Venezuela tiene derechos a la hora de desarrollar pacíficamente el poder nuclear pero también tiene obligaciones", explicó el presidente en la entrevista celebrada en la Casa Blanca.

El presidente venezolano Hugo Chávez inició la semana pasada una gira que lo llevó, entre otros, a países que son considerados hostiles o totalitarios por Washington. Tras visitar Rusia, con cuyo gobierno firmó un acuerdo para construir una central nuclear en Venezuela, el líder venezolano viajó a Bielorusia y luego a Irán.

"Antagonismo no es inevitable"
"El antagonismo entre nuestros dos países no es inevitable", consideró Obama. "Queremos que el pueblo de Venezuela mejore económicamente, y también que su voz sea escuchada por su gobierno", pidió Obama. "Eso no es algo que podamos imponer desde el exterior, pero continuaremos alentando (el respeto a) los derechos humanos y la libertad de prensa y de partidos políticos en Venezuela", explicó.

Estados Unidos sigue sin embajador en Venezuela después de que su nominado, Larry Palmer, no fuera aceptado por el gobierno de Chávez. Ambos países mantienen un constante forcejeo diplomático que aumentó tras el intento de golpe de Estado contra Chávez en 2002.

La llegada al poder de Obama supuso un cierto relajamiento en la relación bilateral, en especial con el encuentro de ambos presidentes en la cumbre de las Américas en Trinidad, hace poco más de un año. Pero Estados Unidos continúa señalando al país sudamericano por su cercanía a Irán y la situación política interna.

Faltan más resultados de las promesas
En cuanto a Cuba, "creo que cualquier liberación de prisioneros políticos, cualquier liberalización económica es positiva para su pueblo, pero no hemos visto aún todos los resultados de esas promesas", declaró Obama.

El presidente estadounidense ya abrió en 2009 la posibilidad de viajar ilimitadamente a la isla para los cubano-estadounidenses. "Antes de tomar pasos adicionales queremos ver si el régimen de los (hermanos) Castro es serio acerca de una política diferente, y nuestra pauta de referencia es 'libertad'" afirmó Obama, utilizando esta última palabra en español.

"¿(Los cubanos) ven eso como una medida temporal? ¿Esa gente podría volver a ser detenida y enviada a la cárcel?", se preguntó Obama. "Creo que necesitamos más información", concluyó.

La posibilidad de una flexibilización del embargo en vigor desde hace medio siglo contra Cuba es descartable, sobre todo si el Congreso estadounidense vira hacia los republicanos tras las elecciones del 2 de noviembre. Pero Obama tiene la potestad presidencial de facilitar los viajes que ya son posibles por motivos científicos, económicos o deportivos, como hizo en marzo de 2009 con los cubanoestadounidenses, que pueden ahora viajar libremente y sin límites de dinero para visitar a sus familias en la isla.

Obama declaró de nuevo su admiración por el esfuerzo "heroico" del presidente mexicano Felipe Calderón en su lucha contra el narcotráfico, y se declaró dispuesto a apoyar la aprobación de los tratados de libre comercio pendientes con Colombia y Panamá en el Congreso. "Algunos de los republicanos que pudieran llegar al Congreso (como legisladores) y que se consideran muy conservadores, también rechazan los acuerdos de comercio. Vamos a tener que ponerlo a prueba", advirtió.