•   BAGDAD  |
  •  |
  •  |
  • AFP

La publicación por WikiLeaks de documentos secretos estadounidenses sobre la guerra en Irak acentuó la crisis política en este país, cuyo primer ministro saliente acusó hoy a sus rivales de querer utilizarlos para llevar a cabo una campaña mediática en su contra. "Detrás de esta campaña hay objetivos políticos, y algunos tratan de utilizar estos documentos contra los dirigentes nacionales, en particular contra el primer ministro", afirmó Nuri al Maliki en un comunicado.

Las publicaciones de WikiLeaks dan cuenta de cientos de casos de violencias, torturas, violaciones e incluso homidicidios cometidos por policías y militares iraquíes contra prisioneros, y sobre los cuales el ejército estadounidense ha preferido cerrar los ojos.

Según la Constitución, el primer ministro es comandante en jefe de las fuerzas armadas. Peor aún, según documentos citados por Al Jazeera, habría habido vínculos entre "escuadrones de la muerte" que sembraban el terror al comenzar el conflicto.

Desde hace tiempo, los opositores a Maliki lo acusan de haber creado en el seno de las fuerzas de seguridad, después de su nombramiento como jefe del gobierno en 2006 y en pleno conflicto confesional, unidades encargadas de hacer el trabajo sucio, en particular los asesinatos. "En lo relativo a los asesinatos, las detenciones y la presiones, confirmamos que el primer ministro, que es comandante general de las fuerzas armadas, tiene la autoridad sobre todas las fuerzas y que éstas cumplen con su deber cuando detienen y castigan, en conformidad a la órdenas emanadas de la justicia y no según criterios confesionales o partidarios, como quisieran expresarlo algunos", agregó el gabinete del primer ministro.

Para Mahmud Othman, diputado kurdo conocido con su hablar franco, "este informe es cercano a la realidad y no provoca sorpresas, pues cada uno de nosotros han escuchado hablar de violaciones" por las fuerzas de seguridad iraquíes. También estimó que todo esto no tendrá influencia sobre el futuro político del primer ministro saliente, actualmente en campaña para formar un nuevo gobierno, al cabo de casi ocho meses de parálisis política. "La cultura de la retirada y la dimisión aún no existe en este país. Estamos más bien en la de la obstinación, y es por eso que estamos (sin gobierno) ocho meses después de las elecciones legislativas, explicó.

Hay mucho más que las torturas
Maliki, cuya lista del Estado de Derecho obtuvo 89 escaños contra 91 de Iraqiya de su predecesor y rival Iyad Allawi, rechaza dejar su cargo y trata de crear alianzas para mantenerse en él. "Nada sobre las revelaciones sobre las torturas y el número de víctimas asombra a los iraquíes, pues incluso están convencidos que hay mucho más", declaró Salim Abdalá del Frente de la Concordia Nacional (6 diputados). "Por el contrario, esto puede establecer una deuda para la formación de un gobierno pues el contenido podría crearles problemas a los quisieran aliarse con Maliki", estimó.

Para la portavoz de Iraqiya, Maysun al Damaluyi, es más que nunca impensable unirse con Maliki. "¿Se imagina que vamos a cerrar los ojos frente a esos documentos?", aseveró. "Hace años que damos cuenta de la presencia de servicios de seguridad bajo la autoridad directa del comandante de las fuerzas armadas Nuri Al Maliki, y está claro que este último está detras de las acciones" descritas en los documentos estadounidenses, acusó la portavoz.

Profesor de Ciencias Políticas en la universidad de Bagdad, Hamid Fadel, no cree que "estas informaciones afecten el nombramiento de Maliki, pues los iraquíes están al tanto de todos los hechos, pero esto podría afectar las campañas electorales en Estados Unidos".