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  • AFP

La presión se acentuaba hoy sobre Estados Unidos tras las revelaciones sobre malos tratos cometidos o encubiertos por el ejército estadounidense durante la guerra de Irak que aparecen en unos 400.000 documentos publicados por el sitio WikiLeaks.

Gobiernos y organizaciones de defensa de los derechos humanos esperan respuestas sobre las acusaciones contra las tropas de Estados Unidos, sus aliados e iraquíes sobre torturas y apremios revelados por los documentos clasificados publicados por WikiLeaks.

Las pilas de material revelado, que cubren el periodo que va desde 2004 a 2009, dan una nefasta instantánea del conflicto, en especial sobre el abuso de los civiles iraquíes por las fuerzas de seguridad de Irak. Los documentos muestran que el ejército norteamericano "no hizo nada" para impedir casos de tortura y abusos sobre civiles cometidos por las fuerzas iraquíes. WikiLeaks sostiene que los documentos revelan que hubo unas 15.000 víctimas civiles más de lo que se sabía anteriormente.

Gran Bretaña califica alegaciones de "extraordinariamente serias"
El viceprimer ministro británico, Nick Clegg, calificó las alegaciones del sitio como "extraordinariamente serias" y manifestó que la gente "querrá escuchar una respuesta". "Cabe lamentar la forma en la que se produjeron estas filtraciones, pero pienso que (...) las acusaciones realizadas son extraordinariamente serias", declaró Clegg en una entrevista con la televisión BBC One. "Supongo que la administración estadounidense querrá dar su propia respuesta. No nos corresponde decirles cómo hacerlo", añadió. "Todo lo que dé a entender que las reglas de base de la guerra, de los conflictos y del combate, fueron violadas o que la tortura pudo haber sido tolerada es extremadamente grave y debe ser estudiado", continuó Clegg.

El viernes, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, condenó la filtración de todo documento que pueda poner en peligro "la vida de los soldados y de los civiles de Estados Unidos y de sus aliados", algo que también hizo el ministro británico de Defensa y su par de Australia.

Los documentos publicados el viernes contienen relatos de torturas, asesinatos de civiles y la injerencia de Irán en la guerra de Irak, informes que documentan los sangrientos años que siguieron a la invasión liderada por Estados Unidos en 2003 para derrocar a Sadam Husein. Otros documentos describen los apremios contra prisioneros y mujeres muertas en retenes militares de Estados Unidos.

Sobre el papel de Irán en el conflicto de Irak los últimos documentos revelan la guerra en las sombras de Teherán contra las tropas estadounidenses en el vecino país y la supuesta utilización de milicias por parte de la República Islámica para matar y capturar soldados de Estados Unidos.

Llaman a Washington a iniciar una investigación
La organización Human Rights Watch dijo que Irak debería investigar si sus fuerzas de seguridad recurrieron sistemáticamente a la tortura y el abuso de los detenidos. Por su parte, Amnistía Internacional llamó a Washington a que iniciara una investigación, estimando que es "una grave violación del derecho internacional" el hecho de que las fuerzas estadounidenses hayan entregado "a miles de detenidos a las fuerzas iraquíes sabiendo que continuaban recurriendo a la tortura".

El ministerio iraquí de Derechos Humanos afirmó que no constituían "una sorpresa". Un portavoz del Pentágono expresó que los documentos eran "esencialmente instantáneas de acontecimientos, trágicos y triviales, y que no cuentan toda la historia".