•   WASHINGTON / AFP  |
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Decenas de miles de personas participaron ayer sábado, en Washington, en una manifestación para “dar sensatez” al debate político en Estados Unidos y neutralizar el avance de los ultra-conservadores del Tea Party, tres días antes de las elecciones de medio mandato.

Al mismo tiempo, el presidente Barack Obama estaba comprometido en un último maratón por cinco estados para movilizar sus fuerzas y desafiar los sondeos, que anticipan que el oficialismo demócrata perderá la mayoría en la Cámara de Representantes tras los comicios legislativos del martes próximo.

En Washington, una inmensa y entusiasta multitud se desplegaba en los grandes jardines del Mall bañados por el sol, cerca del Congreso y de la Casa Blanca, constataron periodistas de la AFP.

Algunos portaban pancartas donde se podía leer: “¡Sean amables!”, y otros estaban disfrazados de payasos.

“¡Es un caos, pero es sano! La gente viene de todas partes, el ambiente es de alegría”, dijo James Cuizon, que vino desde Hawaii.

Bautizada “Manifestación para reencontrar la sensatez”, y también, irónicamente, “Marcha
para mantener vivo el miedo”, la demostración se proclamó apolítica, pero claramente congregó a simpatizantes de la izquierda estadounidense y demócratas, que juegan su última carta antes de las elecciones.

La manifestación, que incluye conciertos, fue convocada por dos humoristas estadounidenses, Steve Colbert y Jon Stewart, y constituye una suerte de respuesta a aquélla organizada en agosto por otra personalidad mediática, Glenn Beck, un presentador ultra-conservador de la cadena Fox.

Como en la Fénix 2

Stewart subió al estrado primero, pero Colbert apareció minutos después dentro de un tanque con el que se buscó imitar la cápsula utilizada en Chile para rescatar a los 33 mineros atrapados durante 69 días a 700 metros de profundidad.

Salió de la ‘cápsula’ y atravesó disfrazado el escenario para arengar a la multitud con el cántico “¡Chi, Chi, Chi! ¡Le, Le, Le!”.

“Trabajamos juntos todos los días que Dios crea para que se hagan las cosas!”, lanzó Stewart a la multitud antes de agregar: “Vivimos en tiempos difíciles, pero no en el fin de los tiempos”.

Los organizadores describieron la manifestación como un “Woodstock del siglo XXI”, pero que reemplazaría “la desnudez y las drogas por un desacuerdo respetuoso”.

Se prevén otras concentraciones a imagen de esta de Washington, tanto en Estados Unidos como en París o Tel Aviv. Llegaron trenes abarrotados desde Nueva York o de Baltimore, según los organizadores, mientras que algunas personas vinieron desde Nicaragua.

Republicanos también

Los conservadores no se tomaron un descanso este sábado. La ex candidata a la vicepresidencia por el partido republicano, Sarah Palin, asistía a un acto en Virginia occidental con Ted Nugent, un ex guitarrista de hard-rock y un activo militante a favor de la tenencia de armas de fuego y la defensa propia.

Por su parte, el senador por Arizona (suroeste) y ex candidato republicano a la Casa Blanca John McCain, viajó a Tucson para apoyar a la gobernadora de ese estado, Jan Brewer, donde una polémica ley contra la inmigración fue parcialmente invalidada por la justicia en julio pasado.

Por otro lado, Barack Obama, cuyas pretensiones reformistas podrían verse afectadas con un cambio en la correlación de fuerzas en el Congreso, habló ayer sábado en un gimnasio de la Universidad de Filadelfia (Pensilvania, este) ante unos 1,600 jóvenes militantes demócratas que se dividieron la ciudad para recorrerla y motivar a los electores.

“¡Uno no puede dar marcha atrás!”, dijo el presidente Obama.

En las elecciones de medio mandato del martes, están en juego las 435 bancas de la Cámara de Representantes, 37 de los 100 escaños del Senado y 37 gobernaciones.