•   La Habana, EFE  |
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El huracán “Tomas” se alejó de Cuba sin ocasionar víctimas, aunque miles de personas tuvieron que ser evacuadas en el oriente de la isla donde impactó con abundantes lluvias que ocasionaron derrumbes de viviendas así como inundaciones, según informaron ayer medios oficiales.

El huracán pasó con categoría uno de la escala Saffir-Simpson (la máxima es cinco) muy próximo al extremo del oriente cubano, el viernes, de acuerdo con un informe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil (Emndc) citado por el periódico oficial Granma.

“Tomas”, reducido ahora a tormenta tropical, azotó con sus vientos de hasta 120 kilómetros por hora y lluvias intensas sobre la provincia de Guantánamo, y seis municipios de Holguín, y la Punta de Maisí, el punto más oriental de la geografía de la isla, donde ese órgano declaró la fase de “alarma ciclónica”.

Miles de personas fueron evacuadas en esas provincias, la mayoría en casas de familiares y amigos, mientras las autoridades indicaron que mantienen una especial atención a las presas y los embalses como “La Yaya”, en Guantánamo, que está a punto de rebasar su capacidad, en previsión de inundaciones.

Entre los daños preliminares en el municipio Baracoa se reportaron ocho derrumbes de viviendas en la comunidad “Palma Clara”, y en “La Farola” quedó interrumpido el tránsito durante cinco horas.

No obstante, aunque “Tomas” se está alejando de Cuba con rumbo al nordeste para internarse gradualmente en las islas Bahamas orientales, los pronósticos del Instituto Nacional de Meteorología prevén que las precipitaciones todavía pueden ser “fuertes y localmente intensas” en Guantánamo y Holguín.

También advirtió que habrá “fuertes” y “peligrosas” para la navegación e inundaciones costeras de “moderadas a fuertes” en la costa norte oriental. La coincidencia de la tormenta tropical “Tomás” en el oriente con un frente frío en el occidente ha creado una “inusual situación meteorológica” en la isla.

Haití trata de aliviar efectos de “Tomas”

Mientras desde Puerto Príncipe, las autoridades haitianas se afanaban ayer por llevar ayuda a los afectados por el huracán “Tomas”, que dejó seis muertos y cuantiosos daños materiales antes de perder fuerza y convertirse de nuevo en tormenta tropical.

La Dirección de Protección Civil informó ayer de que el fenómeno dejó, además, dos personas desaparecidas y once heridas en varios departamentos del país que, en principio, necesita 14 millones de dólares para atender las necesidades causadas por “Tomas”. La ONU hizo un llamamiento a la comunidad internacional para obtener dichos recursos, anunciaron ayer las autoridades haitianas.







“Tomas”, que se aleja de Haití tras degradarse a tormenta tropical, descargó fuertes precipitaciones a su pasó por el país, donde 45 casas fueron destruidas y 10 resultaron dañadas, mientras que 18.000 personas fueron evacuadas en diversos departamentos y 14.000 están en albergues temporales, según indicó Protección Civil.

El primer ministro haitiano, Jean Max Bellerive, dijo que la situación está mejorando, por lo que las autoridades decidieron retomar los vuelos cancelados en los diferentes aeropuertos locales. Informó también de que en las próximas horas se eliminará la alerta declarada por “Tomas”, ahora que empezó a perder intensidad y a alejarse del Caribe.

Durante la noche, muchas regiones del país recibieron abundantes lluvias, por lo que se temen nuevas inundaciones que se sumarían a las ocurridas ayer en la zona sur y suroeste del país. Cientos de miles de personas que viven bajo carpas en campos de desplazados desde el devastador terremoto del 12 de enero han sufrido con especial impacto las lluvias.

Algunas personas se han quejado a través de los medios de comunicación de la precariedad de estas carpas, en muchos casos rotas. Sin embargo, no han querido moverse, tal y como recomendó el Gobierno, para no arriesgarse a perder lo poco que les queda. En Artibonite (norte) y Plateau Central (este), que actualmente presentan brotes de una epidemia de cólera, también se estima que las precipitaciones podrían ser importantes.

“Hay que reducir el sufrimiento de la población damnificada”, dijo hoy en rueda de prensa Yolène Surena, de Protección Civil. La funcionaria explicó que Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales evalúan los daños causados para brindar “una óptima respuesta” a la situación creada en el país a raíz del paso del huracán.

Varios campamentos de refugiados resultaron inundados, informó Surena, quien añadió que la Cruz Roja está repartiendo sábanas y agua a los afectados. Muchas calles están repletas de lodo, piedras y basura arrastrada por los aguaceros que, en combinación con los vientos intensos, arrancaron una gran cantidad de árboles.


FOTO REFUGIADOS HATI /