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  • Agencias

Las negociaciones de paz entre el Frente Polisario y el gobierno de Marruecos, auspiciadas por la ONU, comenzaron hoy cerca de Nueva York, pese a un sangriento asalto marroquí contra un campamento de saharauis en el disputado territorio del Sáhara Occidental.

"La tercera ronda de debates informales entre Marruecos y el Frente Polisario sobre el futuro del Sáhara Occidental comenzó esta mañana en Long Island", cerca de Nueva York, subrayó un comunicado de la ONU. En las negociaciones sobre el Sáhara Occidental, una ex colonia española anexada por Marruecos en 1975, participan también Argelia y Mauritania.

Pocas horas antes del inicio de las conversaciones, las fuerzas de seguridad marroquíes tomaron por asalto un campamento saharaui, en una operación que dio lugar a violentos incidentes y dejó cuatro muertos y cientos de heridos, según fuentes oficiales marroquíes y del Frente Polisario.

En un comunicado difundido en Argel, el Frente Polisario anunció la muerte de un saharaui de 26 años y centenas de heridos. En Rabat, fuentes marroquíes anunciaron la muerte de un gendarme y un policía durante el asalto al campamento y de un bombero, apuñalado durante violentos incidentes registrados en Al Aaiún, capital del Sáhara Occidental.

Por su parte, el ministro marroquí del Interior, Taieb Cherkaui, habló de "más de 60 heridos, cuatro de ellos graves", sin mencionar muertos. "Sólo cuatro civiles fueron heridos", declaró Cherkaui, dando a entender que todos los otros heridos eran integrantes de las fuerzas de seguridad. El Frente Polisario denunció una operación militar "aérea y terrestre" que dejó "centenares de heridos".

El campamento había sido instalado el 19 de octubre por unos 12.000 habitantes, según Rabat, que protestaban contra "el deterioro" de sus condiciones de vida y reclamaban "empleos y viviendas". El Frente Polisario afirmó por su lado que en el campamento había unos 28.000 saharauis. La operación apuntaba a "dispersar a una banda que se oponía a dejar salir del campamento a la gente que obtuvo ayudas del Estado", según la fiscalía marroquí.

Las autoridades empezaron a distribuir en noviembre parcelas a personas desfavorecidas, pero esas medidas no dejaron satisfechos a todos los pobladores del campamento.

Insisten en retomar conversaciones
España insistió hoy en la importancia de las negociaciones de Long Island. "Reanudar las conversaciones significa introducir un elemento de calma, de diálogo, absolutamente imprescindible para evitar que el conflicto pueda ser mayor", señaló en Bolivia la ministra española de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez.

En Madrid, centenares de personas se manifestaron coreando "Marroquíes asesinos, España cómplice", convocadas por la Coordinadora Estatal de Asociaciones solidarias con el Sáhara (CEAS-Sáhara).

Pos su parte, la defensora de derechos humanos saharaui Aminatu Haidar acusó a Marruecos de buscar una "guerra civil entre saharauis y marroquíes". "Es horrible lo que pasa allá. Habrá seguramente un balance elevado de muertos y heridos", denunció Haidar.

En Marruecos, las autoridades impidieron a un diputado francés, el comunista Jean-Paul Lecoq, y a un diputado europeo español, Willy Meyer, trasladarse a la zona de los hechos, obligándolos a regresar a sus países de origen.

El Frente Polisario, apoyado por Argelia, reclama la independencia de este territorio a través de un referéndum de autodeterminación. Rabat propone en cambio una amplia autonomía bajo su soberanía y rechaza la independencia.