•   YAKARTA  |
  •  |
  •  |
  • AFP

"Es maravilloso estar aquí", señaló hoy el presidente estadounidense Barack Obama al regresar después de 39 años a Indonesia, donde pasó parte de su infancia, en una visita oficial que pretende reforzar los vínculos con el país con mayor número de musulmanes del mundo.

Obama, cuya estadía se verá acortada unas horas a causa de las erupciones del volcán Merapi, recibió una cálida bienvenida de la prensa que recordó que sus amigos de infancia lo apodaban "Barry", y celebró una conferencia de prensa conjunta en Yakarta con su homólogo indonesio, Susilo Bambang Yudhoyono. "Es maravilloso estar aquí", declaró Obama, aunque reconoció sentirse "un poco desorientado" al descubrir "un paisaje totalmente cambiado" en estas cuatro décadas.

"Barry vuelve a casa"
"¡Bienvenido a casa!", "Barry vuelve a casa", "Está aquí, por fin": la prensa indonesia saludó así la "vuelta" del mandatario que vivió entre los 6 y 10 años de edad en Yakarta, con su madre estadounidense y su padrastro indonesio. Esta visita, que fue anulada en dos ocasiones desde principios de año, creó muchas expectativas en este archipiélago del océano Índico, donde Obama es muy popular.

El presidente estadounidense llegó a Yakarta, que movilizó a 8.500 policías y militares para protegerlo, en la segunda etapa de su gira asiática, después de India.

Obama dejará Indonesia mañana dos horas antes de lo previsto, rumbo a Corea del Sur, para participar allí en la cumbre del G20 de potencias industrializadas y emergentes. Obama tendrá tiempo pese a todo de visitar la gran mezquita de Yakarta, la mayor del sudeste asiático, un gesto significativo en el país con más musulmanes del mundo.

Buscan construir relación "de igual a igual"
En el transcurso de una reunión con Yudhoyono, los dos países firmaron un "acuerdo global" para reforzar las relaciones bilaterales en el comercio, la seguridad y la educación. "Hemos acordado mejorar la cooperación en varios sectores, en especial las relaciones comerciales, las inversiones, la educación, la energía, el clima y el medioambiente, la seguridad y la democratización así como la sociedad civil", declaró el presidente indonesio. Indonesia busca construir con Estados Unidos una "relación de igual a igual", que le permita afianzar su puesto de primera potencia económica del sudeste asiático y de miembro del G20, agregó. Los dos países decidieron también colaborar más estrechamente en la lucha contra el terrorismo, añadió Yudhoyono.

Obama, cuyo país libra sendas guerras en Irak y Afganistán- dos países musulmanes- destacó la necesidad de reforzar los vínculos con el islam. "Estamos tratando de tener la seguridad de que estamos construyendo puentes y ampliando la interacción con los países musulmanes, para que ésta no se centre únicamente en temas de seguridad", declaró.

Con 240 millones de habitantes y rico en materias primas, este archipiélago del océano Índico podría mostrarse exigente, ya que es punto de mira de muchos países, especialmente China, que quiere invertir en sus infraestructuras, en sus recursos energéticos y en sus minas.

Durante esta breve visita, Obama no tendrá tiempo de enseñarle a su esposa Michelle la casa donde vivió y las dos escuelas que frecuentó entre 1967 y 1971. Podría en cambio reunirse con antiguos camaradas con los que jugaba al fútbol o con quienes perseguía gallinas.

En el programa inicial estaba previsto que después de visitar la mezquita Obama pronuncie un discurso en la universidad de Indonesia, donde defenderá las relaciones fraternales entre su país y el islam. Esta visita tiene lugar en un contexto difícil para el país asiático, golpeado por dos catástrofes naturales en estas dos últimas semanas -un tsunami y la erupción del Merapi- que causaron más de 500 muertos y dejaron decenas de miles de afectados.