•   SAN SALVADOR / AGENCIAS  |
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Cuatro de los 22 reos heridos en el incendio registrado en una cárcel de El Salvador están bajo pronóstico “extremadamente reservado”, dijeron ayer fuentes médicas, un día después de esta tragedia en la que murieron 16 reclusos.

“Hay cuatro pacientes en los cuales el criterio de pronóstico es muy reservado, extremadamente reservado, es claro”, dijo a periodistas Juan Antonio Tobar, Jefe de la Unidad de Emergencias del Hospital Rosales, en San Salvador, donde permanecen diez de los lesionados.

Detalló que dos o tres más están con “mejor pronóstico” y los otros están en condición intermedia tras el incendio registrado en el sector 1 del Centro Integrado de Jóvenes Infractores de Ilobasco, población situada 55 kilómetros al nordeste de San Salvador.

Según el Canal 33 de la televisión local, otros tres reclusos lesionados, que permanecen en el hospital Zacamil, también en esta capital, se encuentran en “estado crítico”, pero “estable”.

No se conoció, sin embargo, informes sobre los otros nueve lesionados que permanecen en los hospitales de Ilobasco, en la localidad de Cojutepeque (33 kilómetros al este de esta capital). Los heridos sufrieron quemaduras en el 25 y 60% de su cuerpo.

Por su parte, la Fiscalía General aseguró que no descarta ninguna hipótesis en las investigaciones sobre las causas del fuego, y manifestó que realizando haciendo entrevistas y están a la espera de las autopsias y otros análisis.

“De momento nosotros no estamos descartando ninguna hipótesis. Como la investigación recién inicia, sería muy extemporáneo decir qué es lo que estamos abarcando”, declaró a periodistas el fiscal general, Romeo Barahona.

Grave crisis penitenciaria

Este incendio confirmó “la grave crisis” del hacinado sistema penitenciario de El Salvador que urge de medidas para descongestionarlo, estimaron organismos humanitarios.

“Lo que vino a demostrar el incendio del reclusorio de Ilobasco, es la grave crisis en que están las cárceles del país por falta de políticas adecuadas”, declaro a la AFP Nelson Flores, quien preside un observatorio en asuntos penales.

Las 19 cárceles de El Salvador albergan a 24,854 reclusos, a pesar que la capacidad instalada es para 8,110. Debido a la saturación, la Policía y la Fiscalía detienen ahora pandilleros que cometen delitos, abandonando las antiguas capturas masivas.

Para el director del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana (Idhuca), Benjamín Cuéllar, ante el hacinamiento que supera más del 200% de los penales, las autoridades por “sentido común tienen que mejorar la calidad del sistema penitenciario para propiciar la readaptación de los privados de libertad”.