•   SAN SALVADOR / AFP  |
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Con una vigilia que concluyó la mañana de que domingo, centenares de campesinos, estudiantes y autoridades de la Universidad Centroamericana (UCA) recordaron el asesinato de seis sacerdotes jesuitas y dos empleadas, cometido por efectivos del ejército en 1989.

La jornada conmemorativa se inició el sábado con una solemne procesión de “farolitos”, una misa, y luego con un emotivo acto artístico durante toda la noche en uno de los estacionamientos de la UCA, ubicada en el sector suroeste de San Salvador.

“Ellos (los mártires) generan fortaleza, solidaridad, alegría y esperanza en nuestras vidas mientras que sus asesinos (los militares) se van convirtiendo en sombras oliendo a olvido”, exclamó el rector de la UCA, el sacerdote José María Tojeira durante el acto central.

Odiados por la derecha y los militares, los jesuitas que fueron asesinados el 16 de noviembre de 1989 son los españoles Ignacio Ellacuría, entonces rector de la UCA y prominente defensor de la Teología de la Liberación, Ignacio Martín Baró, Segundo Montes, Amando López, Juan Ramón Moreno, el salvadoreño Joaquín López, así como la empleada doméstica Elba Ramos y su hija Celina.

La matanza, que constituyó una represalia por la posición crítica de los sacerdotes, fue perpetrada por miembros del batallón Atlacatl del ejército salvadoreño, en el marco de una ofensiva sobre la capital de la guerrilla del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN).

Tras intentar infructuosamente de burlar la justicia quemando libros y eliminando otras pruebas, en 1991 fueron juzgados nueve militares por el crimen, entre ellos el director de la Escuela Militar de San Salvador, el coronel Guillermo Alfredo Benavides, que fue culpado de todos los crímenes, pero en 1993 quedó libre con una ley de amnistía.

La UCA no se dio satisfecha con el juicio porque no fueron juzgados los autores intelectuales y por ello mantiene una demanda por “denegación de justicia” contra el Estado salvadoreño en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, con sede en Washington.

Tojeira, dijo que este 21 aniversario del múltiple crimen “las posibilidades de buscar justicia en El Salvador son mayores”, en virtud de que la conciencia del pueblo comenzó a cambiar en marzo de 2009 cuando por la vía electoral sacó del poder a la derecha y eligió un nuevo gobierno de izquierda.

Mientras en El Salvador se espera justicia, en la Audiencia Nacional de España a petición de dos organizaciones de Derechos Humanos se ventila un proceso en contra cuatro generales salvadoreños, dos coroneles, tres tenientes, dos sargentos un cabo y dos soldados.

A todos se les investiga por “asesinatos terroristas” y “delitos contre el derecho de gentes”, que protege a los extranjeros internacionalmente amparados por un tratado.

En este 21 aniversario del asesinato de los sacerdotes que abogaban por la justicia social, Tojeira deploró que en el país hayan niños con hambre mientras se libera de impuestos la venta de vehículos de lujo en el marco de la Feria Internacional que se inició el martes y que culmina este domingo.

“Entre nosotros todavía estemos manteniendo en el hambre a casi el 20% de los niños entre cero y cinco años, es un verdadero acto de agresión y un acto todavía más patente cuando simultáneamente se venden autos de lujo sin impuestos en la Feria Internacional”, exclamó Tojeira.

Los actos de aniversario cerrarán el martes con una misa en un estacionamiento del campus de la UCA.