•   BOGOTÁ / AFP  |
  •  |
  •  |
  • END

El asilo concedido por Panamá a la ex jefa del servicio secreto colombiano, implicada en un escándalo de espionaje que toca al ex mandatario Álvaro Uribe, ha puesto en aprietos al presidente Juan Manuel Santos, considerado su delfín y presionado para esclarecer el caso.

María del Pilar Hurtado, quien dirigió el servicio secreto colombiano DAS entre agosto de 2007 y octubre de 2008, es investigada por la Fiscalía en un caso de interceptaciones ilegales y seguimientos a magistrados, políticos de oposición y periodistas durante el gobierno de Uribe (2002-2010).

La Fiscalía estaba próxima a tomar una decisión sobre si Hurtado sería imputada, cuando ésta consiguió el viernes pasado asilo territorial en Panamá.

El escándalo del DAS apunta al ex presidente Uribe, a quien se ha señalado de ordenar el espionaje de sus detractores y por lo cual le investiga una comisión del Congreso.

“Estamos ante una jugada política concertada con la señora Hurtado y con personas que tienen cierta influencia y a alto nivel en el gobierno de Panamá. El primer interesado en que esté fuera del país es el ex presidente Álvaro Uribe”, acusó el parlamentario Iván Cepeda, del izquierdista Polo Democrático, uno de los partidos que fueron sometidos al espionaje.

Aunque el gobierno de Santos lamentó que Panamá haya concedido ese asilo sin siquiera informarle previamente, hasta ahora no ha habido una protesta formal.

Declaración es clave

“La Fiscalía ya le pidió que proteste, y la Corte Suprema de Justicia también lo hará, con lo que Santos queda entre darle la espalda a Uribe o apoyar a los organismos judiciales”, consideró la analista política Claudia López en declaraciones a la AFP.

“Está claro que Hurtado es el eslabón que confirmaría si las órdenes (de interceptaciones telefónicas y seguimientos) vinieron desde la Presidencia”, añadió.

Santos, un dirigente de derecha que fue Ministro de la Defensa de Uribe entre 2006 y 2009, asumió la presidencia de Colombia en agosto de este año con la promesa de “mantener el legado” del ex mandatario, en particular en cuanto a las políticas de combate frontal a las guerrillas izquierdistas y en la apertura de la economía.

Cabe mencionar que en sus tres meses de gobierno han estallado algunos escándalos de manejos irregulares de fondos en organismos como la Dirección Antinarcóticos y la institución de atención a víctimas del secuestro, dependientes del Ejecutivo.