•   PUERTO PRÍNCIPE / EFE  |
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Decenas de haitianos se abrieron paso ayer jueves a golpes y empujones hasta las oficinas de identificación electoral de Delmas, en Puerto Príncipe, donde se vivieron escenas de tensión entre los votantes nerviosos por conseguir la tarjeta de identidad indispensable para votar en las elecciones del domingo.

Cientos de hombres y mujeres aguardaban impacientes la apertura del Centro de Identificación, apretujados en una larga fila que comenzaba en la escalera de acceso a las oficinas.

La tensión iba en aumento, sobre todo entre las decenas de electores situados en los primeros lugares de la fila, cuando la barandilla de hierro de la escalera se rompió y los nervios se desbordaron.

Entonces, comenzaron los gritos, empujones, golpes y bofetadas entre varios de ellos que se abrieron paso a la fuerza, ante la impotencia del vigilante de seguridad que debía cerrarles el paso.

Una mujer quedó atrapada en los escalones en medio del gentío, pero finalmente logró escapar tras ser pisoteada por varias personas.

Sufrimiento se manifiesta con enfado

“La gente está enfadada. Hay quienes han venido hasta trece veces y no han conseguido su tarjeta”, explicó a EFE Marie Sabine Joseph, agente de la Organización Nacional de Identificación (ONI) que trabaja en este centro, donde cada día se reparten unas 450 tarjetas.

Miles de votantes tuvieron que solicitar nuevas tarjetas porque perdieron la suya en el terremoto de enero y otras fueron robadas, lo que ha obligado a sus titulares a declarar el robo o la pérdida para poder así solicitar un nuevo documento.

En total, 4,7 millones de electores están inscritos para votar en las elecciones del domingo, de las que saldrán un nuevo Presidente de la República, 11 senadores y los 99 miembros de la Cámara de Diputados.

A tres días de las votaciones, el nerviosismo se explica también por el gran interés que la población tiene en votar, según Marie Sabine Joseph, quien aseguró que “estas elecciones serán diferentes a las demás, porque hay una gran movilización. La gente quiere cambios y piensa que si vota pueden cambiar las cosas”.

Jean Baptiste Lukens, un pintor afincado en la vecina República Dominicana, que fue de los primeros en conseguir su tarjeta de identidad, piensa que las elecciones son esperadas con interés “porque después del terremoto (ocurrido en enero) hay mucha gente que sufre”.

Quieren cambio

“La gente quiere trabajar, quiere otra vida, con seguridad. Yo también quiero trabajo para el pueblo haitiano”, enfatizó el artista, quien confesó que entregará su voto al candidato presidencial Charles Henry Baker.

Pero Lukens se mostró decepcionado por la falta de orden con que se desarrollaba la entrega de las tarjetas y consideró que esa es otra de las carencias que sufre Haití. “Un país no puede funcionar sin orden ni disciplina”, dijo.

La idea de la necesidad de cambios es compartida entre muchos haitianos, como Marie Magdala, quien dice que “es necesario un cambio económico y social, pero también en la seguridad”, dijo, y la afirmación fue corroborada con gestos de aprobación por varias jóvenes que la acompañaban y que no quisieron hablar.