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  • AFP

La Unión Europea y el FMI decidieron hoy rescatar con 85.000 millones de euros a Irlanda para salvar su sector bancario, y adelantaron las características de un futuro fondo permanente de ayuda a la Eurozona para apagar una crisis que amenaza a Portugal y a España.

Reunidos en Bruselas, los ministros de Finanzas de la UE anunciaron en un comunicado que junto con el Fondo Monetario Internacional (FMI) "acordaron unánimemente dar una ayuda financiera" a Dublín. El plan, que convertirá a Irlanda en el segundo país de la zona euro en recibir apoyo internacional, después de Grecia esta primavera boreal, busca salvar los bancos irlandeses.

De los 85.000 millones de euros de préstamos a tres años, 35.000 millones serán para el sector bancario, hundido por su exposición al estallido de una burbuja inmobiliaria que hundió al país en la recesión. Las ayudas del gobierno irlandés al sector bancario, exangüe, dispararon el déficit público al 32% del PIB este año, un nivel insostenible que desató las alertas de los mercados y originó el dispositivo de ayuda internacional.

Plan servirá para una "recapitalización inmediata"
Concretamente, el plan anunciado hoy dispone que 10.000 millones de euros servirán para una "recapitalización inmediata" de los bancos, y los otros 25.000 millones para financiar medidas de apoyo al sector, en caso de que lo necesite. Los 50.000 millones de euros restantes están destinados a cubrir las necesidades presupuestarias de Dublín.

Del total de 85.000 millones de euros de ayuda, la propia Irlanda contribuirá con 17.500 millones, que "provendrán de nuestro Fondo Nacional de Reserva para las Pensiones, así como otra liquidez nacional", según el primer ministro Brian Cowen.

Aparte de eso están previstos tres tramos de 22.500 millones de euros, uno del FMI, otro de un instrumento de préstamos del conjunto de la UE, garantizado por el presupuesto comunitario, y un tercero del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF) y de préstamos bilaterales otorgados por tres países europeos no miembros de la zona euro, el Reino Unido, Dinamarca y Suecia.

En cuanto a los intereses, Brian Cowen anunció que Irlanda deberá pagar una tasa de interés promedio y flexible del 5,8% anual, más que el 5,2% que se le impuso a Grecia, pero menos de lo que el país tendría que pagar si intentara financiarse ahora en los mercados. Los irlandeses esperaban con angustia el anuncio de estos detalles, después de que el gobierno anunció el miércoles un drástico plan de ajuste cuatrienal de 15.000 millones de euros, que incluye subidas de impuestos y recortes salariales entre los funcionarios. El sábado tuvo lugar una gran manifestación de protesta en Dublín.

UE da Dublín un año más para reducir a 3% del PIB de su déficit público
Además, la UE dio a Dublín un año más, hasta 2015, para reducir a 3% del PIB su déficit público, que se espera alcance este año el 32%, inflado por las inyecciones de liquidez que el gobierno efectuó para salvar los bancos. Ayudando a Irlanda, Europa y le FMI esperan detener un efecto dominó que amenaza con tumbar otros países de la Eurozona con apuros presupuestarios, empezando por Portugal y siguiendo con España.

Para calmar los mercados, los ministros de Finanzas de la zona euro aceleraron los preparativos del futuro fondo permanente de ayuda a los países con problemas fiscales, que debe entrar en funcionamiento a mitad de 2013, en reemplazo del mecanismo actual de tres años.

Los ministros acordaron hacer participar a la banca privada en el costo de eventuales rescates futuros de países en apuros presupuestarios, dentro de ese fondo de ayuda permanente. Contrariamente a lo que en un principio querían los alemanes, los bancos y fondos de inversión que poseen bonos estatales no tendrán que contribuir al rescate de manera automática. Así, la contribución se hará caso por caso, si un Estado afronta problemas de solvencia. En esa situación, el país en cuestión negociará la restructuración con sus acreedores.