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  • EFE

Los haitianos retomaban hoy su rutina, al día siguiente de los episodios de violencia suscitados por unas elecciones cuya anulación reclaman la mayoría de los candidatos presidenciales, y observadores internacionales que las denunciaron como "una farsa obvia".

La actividad se reanudaba tímidamente en la capital, Puerto Príncipe. Sin embargo, las escuelas, las oficinas públicas y los bancos estaban cerrados, mientras que en muchos barrios, sus calles, habitualmente llenas de gente, lucían casi desiertas.

Ningún incidente se registró en provincias o en Puerto Príncipe, donde decenas de miles de personas se manifestaron ayer para reclamar la anulación de las elecciones, marcadas por denuncias de irregularidades y una gran desorganización. Pese a las numerosas denuncias de fraude de parte de varios candidatos y los pedidos de anulación de la votación, el Consejo Electoral Provisorio (CEP) validó las elecciones de ayer, cuyos resultados se conocerán recién a partir del 5 de diciembre. Una eventual segunda vuelta se celebraría a partir del 16 de enero.

CEP presentará informe sobre incidentes
Si bien consideró exitosos los comicios, el CEP prometió presentar un informe sobre los incidentes que empañaron la jornada electoral. Por su parte, la ONU y la comunidad internacional exhortaron "a la población y al conjunto de los actores políticos a mantener la calma", cuando las misiones de observación electorales aún no habían publicado sus comentarios sobre la consulta.

Observadores estadounidenses, del Centro de Investigaciones Políticas y Económicas, estimaron el lunes que las elecciones estuvieron plagadas de irregularidades y llamaron a la comunidad internacional a rechazar esa "farsa obvia". "Desde la prohibición de participar en la elección al partido más popular, hasta irregularidades el día del comicio, incluyendo muchos informes de rellenado de urnas, así como impedir que numerosos electores ejercieran el voto, estas elecciones fueron una farsa obvia desde el principio hasta el final", sostuvo Mark Weisbrot, codirector de la entidad en un comunicado.

Alex Main, analista de este centro de estudios, que viajó a Haití, fue testigo de numerosas irregularidades, incluyendo el rellenado de una urna en un centro de votación, según afirma el texto.

Los haitianos comentaban hoy en pequeños grupos los acontecimientos de ayer, algunos de ellos expresando "vergüenza" por el hecho de que su país no lograra organizar elecciones sin problemas. Al término de la jornada electoral de ayer, doce de los 18 aspirantes presidenciales, entre ellos los favoritos Mirlande Manigat y Michel Martelly, denunciaron en una declaración conjunta "una conspiración del Gobierno y del CEP" para beneficiar al oficialista Jude Celestin.

Martelly, a quien los sondeos daban como tercer favorito después de Celestin y Manigat, anunció que daría una conferencia de prensa el lunes para "informar sobre su posición respecto de la situación electoral actual". Cerca de 5 millones de haitianos estaban llamados el domingo a elegir al sucesor del gobernante saliente, René Preval, y a renovar 11 de las 30 bancas del Senado y la totalidad de la Cámara de Diputados, de 99 escaños.