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  • AFP

Seúl y Washington anunciaron nuevas maniobras militares en el mar Amarillo, tras finalizar hoy una primera serie de ejercicios, para poner en guardia a Corea del Norte contra otro ataque, mientras China rechazaba, según diplomáticos, condenar a Pyongyang en la ONU.

Corea del Sur y Estados Unidos mantenían conversaciones para realizar nuevas maniobras aeronavales conjuntas en diciembre o a principios de 2011, señaló hoy el jefe de Estado mayor surcoreano, Yoo Nak-Joon. "Las discusiones se mantienen para saber cuándo y dónde tendrán lugar, y a qué escala", declaró.

Para evitar la escalada de tensión entre las dos Coreas, China renovó su propuesta de consultas de urgencia, tras el rechazo de una primera oferta por Washington y la reservas de Japón. "Las partes implicadas deberían guardar la calma, dar pruebas de moderación y trabajar para recuperar la vía del diálogo y de la negociación", declaró el ministro chino de Relaciones Exteriores, Yang Jiechi, citado por la agencia oficial China Nueva.

Al margen de la cumbre de la Organización por la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) en Kazajistán, Hillary Clinton, la jefa de la diplomacia estadounidense y su homólogo surcoreano reafirmaron su oposición a retomar inmediatamente las conversaciones de los Seis países que participan en las negociaciones sobre el programa nuclear norcoreano (las dos Coreas, Estados Unidos, Japón, Rusia y China).

"El Norte tiene que dar prueba de responsabilidad y mostrar por sus actos su voluntad de comprometerse en la desnuclearización, para crear una atmósfera favorable a la reanudación de las conversaciones", indicó el ministerio surcoreano de Relaciones Exteriores.

Las maniobras militares en el mar Amarillo, iniciadas el domingo, tuvieron lugar pocos días después del bombardeo por parte de Pyongyang de una isla surcoreana, en el que murieron cuatro personas. Seúl anunció el miércoles el despliegue en la isla de misiles antiaéreos. Pyongyang había calificado los ejercicios militares conjuntos de "provocación" y de "crimen".

Con la península coreana sumida en su peor crisis desde hace años, Naciones Unidas intenta ponerse de acuerdo sobre una sanción contra Pyongyang o la reanudación de las negociaciones. Según ciertos diplomáticos, China bloquea una posible condena de Corea del Norte en el Consejo de Seguridad.

China es uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad y dispone de derecho de veto. Pekín es también un gran aliado de Pyongyang y, en el pasado, sólo ha aceptado a regañadientes adoptar sanciones contra el régimen estalinista. "Contrariamente al deseo de una gran mayoría de miembros del Consejo de Seguridad, China bloquea cualquier acción sobre el enriquecimiento del uranio y no hay muchas esperanzas que haya conversaciones sobre el bombardeo", afirmó el diplomático.

China "dijo que era inaceptable 'condenar' o incluso 'expresar la preocupación (del Consejo)' respecto a Corea del Norte. Las discusiones del Consejo están en un punto muerto", agregó. "Ahora es muy probable que el Consejo de Seguridad no haga nada sobre Corea del Norte". Corea del Norte confirmó hoy que tenía "miles de centrifugadoras" para enriquecer uranio destinado, según Pyongyang, a fines "pacíficos".