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  • EFE

"Los gobiernos autoritarios y las dictaduras militares que actuaron en este hemisferio en las últimas décadas (...) dejaron como legado una situación de permanente reproducción de la violencia", señala el dossier 'Seguridad Ciudadana y Derechos Humanos'.

Para ilustrarlo, el documento recuerda que la tasa de homicidios en Latinoamérica se situó en 2008 en 25,6 por cada 100 mil habitantes, muy por encima de las de otras zonas del mundo.

Este dato adquiere un matiz preocupante entre la población cuya edad oscila entre los 15 y los 29 años, ya que en ellos la tasa de homicidios se elevó a 68,9 por cada 100 mil y en el caso de los jóvenes con ingresos bajos alcanzó los 89,7 por cada 100 mil

"Si las tasas de homicidio se mantienen tan elevadas, entonces es que las políticas públicas no son las apropiadas", reflexionó durante la presentación del texto Santiago Cantón, secretario ejecutivo de la CIDH, ente autónomo de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Políticas de seguridad se desvincula de los derechos humanos
Como resultado de décadas de dictaduras y Gobiernos antidemocráticos, refiere el documento, las políticas de seguridad ciudadana de numerosos países latinoamericanos se han caracterizado por "su desvinculación de los estándares internacionales de derechos humanos". "En nombre de la prevención y el control del crimen y la violencia se ha apelado al uso de la fuerza en forma ilegal y arbitraria", añade.

En medio de toda esta situación está en juego la vigencia de los derechos humanos, así que "las políticas sobre seguridad ciudadana deben ser evaluadas desde la perspectiva del respeto y la garantía" de los mismos.

A este respecto, señala una desconfianza manifiesta de los ciudadanos en la acción de las autoridades, con datos como los que afirman que en 2006 sólo el 38 por ciento de la población de la región declaraba confiar en el régimen democrático.

"El uso de la fuerza fuera de los marcos legales, sumado a la inhabilidad de las instituciones para enfrentar el crimen y la violencia de forma eficaz contribuyen a incrementar la inseguridad de la población", sentencia el informe.

Santiago Cantón expresó su confianza en que la publicación del texto "abra un diálogo que ojalá pueda ser aprovechado por la coyuntura actual" de naciones como México.

Fuerzas armadas toman el rol de la ciudadanía
Desde que Felipe Calderón asumió la Presidencia de México, en 2006, su gobierno emprendió una campaña contra el narcotráfico que ha supuesto el despliegue de 45 mil soldados y 20 mil agentes federales por 18 estados.

"Siempre que las Fuerzas Armadas toman un rol activo en la seguridad ciudadana, hay que prestar atención", advirtió Santiago Cantón.

Las cifras oficiales hablan de casi 30 mil muertes violentas vinculadas al crimen organizado en los cuatro años de mandato de Calderón y diversas agrupaciones civiles han denunciado que México mantiene unos niveles de impunidad preocupantes.

Aún así, Santiago Cantón y el resto de los responsables del informe rechazaron realizar cualquier valoración respecto a la gestión de la violencia por parte del Gobierno mexicano.