elnuevodiario.com.ni
  •   GINEBRA  |
  •  |
  •  |
  • AFP

El grupo de los "Seis" e Irán se reúnen desde mañana en Ginebra para reanudar las negociaciones estancadas desde hace 14 meses sobre el tema nuclear, en un ambiente tenso por los atentados contra dos científicos iraníes y las recientes revelaciones de Wikileaks.

Tras más de un año de suspensión, la reunión entre Irán y los "5+1" (los cinco miembros permanentes del Consejo de seguridad de la ONU: Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Gran Bretaña, más Alemania) pondrá a prueba según los expertos la voluntad de Teherán de negociar realmente sobre su programa nuclear. Esta reunión "es muy importante (...), no porque vaya a dar resultados instantáneos sino porque esperamos reintegre a Irán" en el proceso de negociaciones, estimó una fuente europea.

La Unión Europea (UE), intermediaria de las grandes potencias, no espera grandes resultados. La UE no olvida que en una precedente reunión de 2009, Irán dio su acuerdo sobre el principio de enriquecer su uranio en el extranjero, lo que jamás cumplió.

Ginebra será el "punto de partida de un proceso", y tendrá como objetivo principal "hablar del programa nuclear", explicó la portavoz de la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton. De todas maneras, la situación es delicada pues Irán rechaza el programa de los occidentales, y considera que éstos son los responsables de los atentados contra dos especialistas de su programa nuclear.

Furioso, el presidente Mahmud Ahmadinejad insistió en que Irán no renunciará jamás al enriquecimiento de uranio y que esta cuestión "no es negociable".

Irán produce primer lote de concentrado de uranio
Precisamente, ayer el jefe del programa nuclear iraní Alí Akbar Salehi anunció que Irán produjo su primer lote de concentrado de uranio (yellowcake), que sirve de base para la producción de uranio enriquecido, a partir de un mineral extraído de una de sus minas del sur del país.

Por otra parte, las recientes revelaciones del portal Wikileaks generaron aún más tensión, al dar a conocer la imagen que tienen de Irán sus vecinos, muy temerosos de que su programa nuclear tenga como objetivo dotarse del arma atómica.

El viernes, la secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton, trató de volver a centrar el debate y llamó a Teherán a tener un espíritu "constructivo" y le exhortó a un diálogo serio sobre el tema nuclear. Por otra parte, Clinton abrió la puerta a la posibilidad de que Irán proceda al enriquecimiento de uranio una vez que haya dado seguridades sobre sus intenciones.

Su homólogo iraní, Manuchehr Mottaki saludó ayer este "paso adelante", reduciendo un tanto la tensión en vísperas del reinicio de las negociaciones. También trató de tranquilizar a sus vecinos musulmanes cuando afirmó que no utilizaría jamás su fuerza contra ellos y desmintió una vez más que el país quiere dotarse del arma nuclear, como sospechan las potencias occidentales.

A pesar de todo, los expertos se mantenían escépticos sobre el resultado de las conversaciones de Ginebra. Para Mark Fitzpatrick, del International institute for strategic studies, "es muy poco probable que se llegue a un acuerdo durante esta sesión".

También poco optimista se mostró su colega del Graduate Institute de Ginebra Mohammad-Reza Djalili, aún cuando reconoció que las últimas sanciones votadas por la ONU en junio contra la República Islámica cambiaron la situación. "Esas sanciones comienzan a pesar bastante", afirmó, destacando que Irán ha perdido parte del apoyo de sus aliados tradicionales como Rusia, y enfrenta "problemas técnicos bastante graves" que habrían provocado "una interrupción del enriquecimiento (de uranio) en noviembre". Según el experto, estos elementos podrían llevar a Teherán a "demostrar una cierta flexibilidad".