•   CANCÚN, México / AFP  |
  •  |
  •  |
  • END

Ambientalistas y negociadores urgieron el domingo a adoptar un plan para preservar los bosques tropicales del planeta y combatir la pobreza en esas zonas, durante la Conferencia contra el cambio climático de la ONU que se celebra en Cancún (México).

Una de las principales decisiones esperadas de la cumbre del clima que debe concluir el viernes en Cancún es la adopción del mecanismo REDD+, destinado a estimular a los países en desarrollo a combatir la deforestación y ofrecer incentivos a los habitantes para que preserven los bosques.

“Es la hora de actuar, aquí y ahora, para que se apruebe el mecanismo de reducción de la deforestación REDD+, con el respaldo de todos los países”, ese sería “uno de os mejores resultados de la Conferencia” de la ONU, instó el presidente mexicano, Felipe Calderón, en la apertura del llamado “Día de los Bosques”, una conferencia anual paralela a la de la ONU.

La deforestación provoca cada año la pérdida de 13 millones de hectáreas de bosques en el mundo, equivalentes al tamaño de Inglaterra, y causa, además, 20% de las emisiones de gases de efecto invernadero que son liberados a la atmósfera cuando se destruye la vegetación que los retiene. Calderón pidió a los países que además de aprobar el mecanismo, también “desde ahora se canalicen los fondos internacionales” para financiarlo, en la conferencia organizada por el Centro Internacional de la Investigación Forestal con cerca de 2,000 participantes y especialistas en el tema.

La representante del centro por la Autonomía y el Desarrollo de los pueblos Indígenas, Myrna Cunningham, advirtió, que si los programas y acuerdos no tienen en cuenta a “los indígenas, sus derechos, conocimientos y papel de guardianes, no habrá deforestación evitada con justicia social”.

“Los bosques tienen un gran papel a desempeñar en la protección del medio ambiente, el desarrollo social y la lucha contra la pobreza”, declaró el subsecretario de la ONU para Cuestiones Económicas y Sociales, Sha Zukang, quien consideró insuficiente el financiamiento hoy destinado a esos fines.

La financiación del REDD cuenta con la promesa, principalmente de Noruega, de fondos por 4,500 millones de dólares.

Los bosques cubren 30% de la superficie del planeta en tierra firme, y, en conjunto, retienen más carbono que el liberado en la atmósfera.

“Los grandes bosques del planeta absorben y almacenan carbono, son el hogar de millones de personas y de una enorme variedad de vida animal y vegetal, y ayudan a preservar el suelo y el agua en el planeta”, destacó la organización The Nature Conservancy.

El llamado REDD+ no está exento de polémica y de desencuentros que los negociadores tendrán que vencer, y van desde las vías de financiación hasta los sistemas de verificación de los programas. Algunos, incluso, advierten que no debe desviar la atención sobre la prioridad de que los países ricos reduzcan las emisiones industriales.

La ministra coordinadora del Patrimonio de Ecuador, Mariah Fernanda Espinosa, dijo a la AFP que su país exige salvaguardas a la aprobación del REDD: respetar los derechos de los pueblos indígenas, mecanismos de compensación justa por los sacrificios de los países que no explotan esas riquezas y respeto a la soberanía” para esa región.

Ecuador alienta un plan internacional para no explotar petróleo en su parque Yasuní, con el fin de preservar esa parte de la Amazonía con indígenas aislados.

Representantes de 194 países intentan alcanzar un acuerdo para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en la conferencia del clima de la ONU en Cancún, del 29 de noviembre al 10 de diciembre.