•   PUERTO PRÍNCIPE / AFP  |
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El foco infeccioso de la epidemia de cólera en Haití se originó en el campamento de los cascos azules nepaleses de la ONU, según el informe de un epidemiólogo enviado a ese país por Francia a petición de los haitianos e inmediatamente minimizado por Naciones Unidas.

“El foco infeccioso se originó en el campamento de los nepaleses”, ubicado en Mirebalais, cerca del río Artibonite, dijo ayer martes a la AFP una fuente con acceso al caso. “El punto de partida fue localizado con precisión”, indicó, basándose en el informe del experto francés, Renaud Piarroux.

Los primeros casos aparecieron alrededor del 15 de octubre cerca de Mirebalais y en tan sólo algunos días hubo miles de afectados.

“No hay otra explicación posible para el desarrollo de la epidemia en un contexto en el que no había cólera en el país y teniendo en cuenta la intensidad, la velocidad de propagación y la concentración del vibrión (bacteria) en el delta del Artibonite”, agregó la fuente.

La epidemia causó más de 2.000 muertos y cerca de 92.000 casos desde su aparición, según el ministerio de salud de Haití, país devastado por el terremoto del 12 de enero (más de 250.000 muertos y 1,3 millones de damnificados).

Teniendo en cuenta el nivel de concentración y de propagación de la bacteria, “la explicación más lógica es la introducción masiva de materia fecal (de personas infectadas) en el río Artibonite de una sola vez”, agregó la fuente.

“El único elemento que falta es establecerlo formalmente a partir de análisis y de muestras sobre la presencia del vibrión en los nepaleses”, agregó.

ONU dice que no hay pruebas

La ONU dijo por su lado que no existían “pruebas concluyentes” de que la epidemia hubiese partido de un campo de los cascos azules nepaleses.

La Minustah “no aceptó ni rechazó las conclusiones” del informe de Piarroux, declaró en Nueva York un portavoz de la ONU, Martin Nesirky.

“Lo que dice la Misión es que ese informe es uno entre muchos otros”, agregó. “La Misión realizó cierto número de exámenes en el agua dentro del campo y entre el campo y el río y todos los resultados fueron negativos”.

“La Misión dice que no existen pruebas concluyentes”, insistió Nesirky.

El doctor Piarroux había explicado a la AFP hace diez días que “la epidemia estalló de forma extremadamente violenta el 19 de octubre, con miles de casos y cientos de muertos”, entre personas que habían “bebido el agua del río en el delta del Artibonite”.