•   MADRID / EL PAÍS  |
  •  |
  •  |
  • END

Hugo Chávez hizo esperar durante horas en la antesala de su despacho presidencial en Caracas al ex director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) Jorge Dezcallar, para ganar tiempo y facilitar la huida de varios miembros de ETA refugiados en ese país, autores de 36 asesinatos y reclamados por la justicia española, según se asegura en un cable confidencial del Departamento de Estado estadounidense.

La supuesta convivencia de Chávez con los terroristas salió a la luz en un encuentro en septiembre de 2008 entre Condoleezza Rice, Secretaria de Estado, y Jorge Dezcallar, Embajador de España en Washington, entonces recién incorporado en su destino.

Dezcallar, ex director del CNI durante el Gobierno de José María Aznar, relató a Rice cómo en mayo de 2002 ‘fue obligado a esperar tres horas para mantener un encuentro con Chávez, y luego escuchó absurdos parloteos del presidente antes de que le permitiera hacer su petición oficial para que Venezuela entregara a seis miembros de ETA buscados por asesinar a 36 españoles.

Cuando finalmente pudo hacer su petición, Chávez lo aceptó de buena gana. Sólo cuando Dezcallar salió del encuentro comprendió que Chávez perdió suficiente tiempo para dejar escapar a los miembros de ETA. La secretaria (Condoleezza Rice) respondió que Estados Unidos ha descubierto que ignorar a Chávez es la mejor política y que la falta de atención le frustra más que su admonición’.

Sólo tres fueron entregados

Los seis etarras estaban perfectamente localizados por el CNI, que facilitó al Gobierno venezolano sus domicilios, actividades e historial delictivo, pero sólo tres lograron ser entregados al Gobierno español porque el resto se esfumó como por arte de magia.

El primer expulsado por Venezuela fue Víctor Galarza, el 2 de junio de ese mismo año; Sebastián Etxániz, el 17 de diciembre, y José Ramón Foruria, un año después, el 21 de septiembre de 2003. Son los únicos miembros de ETA que ha entregado Hugo Chávez.

Los otros tres reclamados por Dezcallar desaparecieron de sus domicilios y posiblemente fueron informados por funcionarios venezolanos de las intenciones del Ejecutivo español.

Uno de ellos, José Lorenzo Ayestarán, de 52 años, fue detenido este año en Francia cuando se había reintegrado a la banda y preparaba un secuestro. Los sangrientos historiales de estos miembros de ETA no impresionaron al Gobierno de Venezuela.

Desde que gobierna Chávez (1999), España ha solicitado a Venezuela la extradición de 22 personas, siete de ellas miembros de ETA, pero ninguna ha sido detenida ni entregada, según fuentes del Ministerio de Justicia español.

Ignoran extradición de Cubillas

La última, la del presunto etarra Arturo Cubillas, funcionario del Gobierno chavista al que el juez Eloy Velasco de la Audiencia Nacional acusa de organizar cursos de armas y explosivos para ETA y las FARC en la selva venezolana.

La orden de búsqueda y captura dictada por este juez el pasado mes de marzo y tramitada por Interpol ha sido ignorada. Cubillas declaró hace varias semanas por iniciativa propia ante la Fiscalía venezolana y negó todas las acusaciones.

Distintos testigos entre los que se incluyen ex miembros de las FARC y dos miembros de ETA detenidos en Guipúzcoa le señalan.

El cable secreto de EU está fechado el 19 de septiembre de 2008 y recoge las opiniones del embajador Dezcallar y de Condoleezza Rice sobre Bolivia, Cuba, Venezuela y Oriente Próximo.

Asegura que nada más llegar el diplomático español a Washington llamó a Rice para transmitirle el deseo del rey Juan Carlos de mejorar las relaciones con EU.

Dezcallar solicitó en ese encuentro el apoyo estadounidense a la candidatura de España al Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Rice dijo que su país no votaría porque consideraba ese organismo ‘un desastre’.