•  |
  •  |
  • END

CARACAS / AFP

Un avión comercial desaparecido el jueves con 46 ocupantes a bordo fue localizado ayer viernes “prácticamente pulverizado” y sin sobrevivientes en los Andes venezolanos, anunciaron autoridades que trabajan en el rescate de los restos de las víctimas.

En el vuelo de la aerolínea venezolana Santa Bárbara “se presume que no hay sobrevivientes, por la forma del impacto”, dijo el general Ramón Viña, del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil de Venezuela.

La aeronave, un turbohélice ATR42 que realizaba un vuelo doméstico a Caracas desde la ciudad suroccidental de Mérida, se estrelló de frente contra una montaña, agregó Viña.

El hallazgo fue hecho desde el aire a seis millas náuticas al noreste (10 kilómetros) del aeropuerto de Mérida, en la cordillera andina en el páramo Los Conejos, a unos 4,000 metros de altitud, unos 500 km al suroeste de Caracas, precisó Viña.

El avión biturbohélice “impactó contra una cara de la montaña”, dijo el general Antonio Rivero, director nacional de Protección Civil.

“El aparato está prácticamente pulverizado y se impactó de manera directa”, dijo a su turno el socorrista Jodi Paz, sargento bombero que avistó desde el aire al aparato.

El testigo también expresó temores de que por las observaciones realizadas “no hay sobrevivientes”, según dijo al canal Globovisión.

Varias personalidades entre víctimas
Entre las posibles víctimas están dos familiares del viceministro de Seguridad Ciudadana, Tarek El Alssami; el conocido politólogo de la Universidad Central de Venezuela Italo Luongo, el alcalde de Mérida, Alexander Quintero, y su hijo de 11 años, dijo el gobernador de Mérida, Florencio Porras.

“Se estrelló a 12,000 pies de altura en contra de una pared de piedra”, declaró Paz, quien agregó que la zona montañosa es intricada para los trabajos de rescate.

Para llegar hasta el avión siniestrado hay que hacerlo a pie, explicó.

En la aeronave viajaban 46 personas (43 pasajeros y 3 tripulantes), confirmó a la AFP el director general de Protección Civil, Antonio Rivero.


Cuadrillas llegan a pie
El avión desapareció la tarde del jueves, y las primeras operaciones de búsqueda comenzaron poco después que se perdió contacto con la nave, pero fueron suspendidas durante la noche.

“La noche del jueves las primeras cuadrillas terrestres llegaron a pie a una zona montañosa muy escarpada. No se pudo lograr nada por las condiciones climáticas, frías, de unos 2 grados Celcius, a unos 3,200 metros sobre el nivel del mar” en los Andes venezolanos, explicó a la AFP Noel Márquez, director de Protección Civil de la ciudad Mérida (unos 500 km al suroeste).

Las tareas de búsqueda se reanudaron al amanecer del viernes, con el apoyo de tres helicópteros MI-17 y patrullas terrestres, dijo por teléfono Márquez.

Este viernes, gracias al buen tiempo, los rescatistas pudieron avistar la nave siniestrada desde helicópteros.

Márquez precisó que lugareños informaron a las autoridades que habían visto estrellarse el avión contra una montaña cerca de la laguna andina La Pernada. Ninguna torre de control recibió llamados de emergencia por parte del piloto de la aeronave, capitán Albino Garavito, con “gran experiencia en la zona”, indicó un funcionario del aeropuerto de Mérida.


Se desconocen las causas
Las autoridades venezolanas no han ofrecido información sobre las posibles causas del siniestro, pero en el aeropuerto de Mérida no descartaban que el avión se hubiera desviado del curso por mal tiempo. En horas de la tarde se conoció que las operaciones aéreas de rescate fueron suspendidas debido a las condiciones climáticas, dijo el general Antonio Rivero, director nacional de Protección Civil.

En la cordillera “hay nubosidad y vientos con bastante velocidad, aunque sin lluvia, pero complica el trabajo” de los helicópteros, dijo Rivero a periodistas en el aeropuerto de la andina ciudad Mérida, 500 km al suroeste de Caracas, luego de sobrevolar la zona de la tragedia.