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  • AFP

Cuba condenó a 30 años de prisión a un salvadoreño, extraditado por Venezuela, bajo cargos de organizar y ejecutar por orden del anticastrista y ex agente de la CIA, Luis Posada Carriles, una ola de atentados con bomba en la isla en 1997, en los que murió un italiano.

Francisco Chávez Abarca, de 38 años, fue condenado por terrorismo tras un juicio de dos días en la Sala de Delitos contra la Seguridad del Estado del Tribunal Provincial Popular de La Habana, según la resolución publicada el miércoles en el diario oficial Granma. Las pruebas periciales, documentales y los testimonios presentados en el juicio, incluyendo el del acusado, demostraron que "reclutó, adiestró, organizó y financió" a guatemaltecos y salvadoreños para cometer los atentados, señaló el informe.

Según las autoridades, Chávez Abarca expresó en el juicio arrepentimiento y admitió haber trabajado para Posada Carriles y contratado a los salvadoreños Ernesto Cruz y Otto Rodríguez, condenados a muerte por perpetrar los atentados, pero beneficiados hace dos semanas con la conmutación de su pena por 30 años de cárcel. De acuerdo con el expediente, Chávez Abarca viajó tres veces a la isla entre abril y mayo de 1997 para organizar los atentados, y colocó la que explotó el 12 de abril de ese año en la discoteca del Hotel Meliá Cohiba, de La Habana, y otra que puso 18 días después en esa misma instalación fue desactivada.

Un italiano muere en atentado
Al menos nueve atentados contra instalaciones hoteleras y turísticas de la capital y el balneario de Varadero dejaron ese año, además de la muerte del joven italiano, unos siete heridos.

Poco después de asumir formalmente la presidencia, tras la renuncia de su hermano Fidel en febrero de 2008, Raúl Castro anunció la conmutación de penas de muerte a un grupo de presos, pero quedaban pendientes los casos de los salvadoreños. "El Tribunal tuvo en cuenta lo aprobado en abril de 2008 por el Consejo de Estado -que preside Raúl Castro- respecto a las sanciones de muerte que fueron conmutadas, así como el arrepentimiento del acusado", explicó el informe en el diario del gobernante Partido Comunista (PCC, único).

La televisión cubana difundió en septiembre pasado un video en el que Chávez Abarca, detenido en el aeropuerto de Caracas el 1 de julio y extraditado una semana después a Cuba, expresó haber participado en planes para atentar contra el presidente Hugo Chávez, y sabotajes contra Cuba y Venezuela.

Cuba no aplica la pena capital desde que en 2003 fueron fusilados tres cubanos que secuestraron violentamente una embarcación para emigrar a Estados Unidos. La justicia cubana ya había sentenciado, en 2001, a penas de entre 10 y 15 años a tres guatemaltecos también contratados por Chávez Abarca, detenidos cuando intentaban introducir explosivos a la isla.

Chávez Abarca era "el cabecilla de un brazo armado estructurado en Centroamérica" por Posada Carriles, la anticastrista Fundación Nacional Cubanoamericana (FNCA, con sede en Miami) y "el resto de la mafia anticubana", señaló el informe. Posada Carriles, quien vive en Miami y está a la espera de un juicio por delitos de inmigración, es prófugo de la justicia venezolana desde 1985 cuando escapó de prisión.

La Habana y Caracas le imputan la autoría intelectual del ataque con bomba contra un avión cubano en 1976, con 73 muertos, de los sabotajes de 1997, y de varios intentos de atentados contra el líder comunista Fidel Castro, como el que organizó en 2000 durante la Cumbre Iberamericana de Panamá. Por ese hecho fue condenado e indultado poco después por la entonces presidenta panameña, Mireya Moscoco, en un hecho que provocó la ruptura de relaciones entre los dos países, restablecidas en 2005.