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La situación en los transportes aéreos y ferroviarios se normalizaba ayer sábado en Europa, después de las fuertes nevadas que bloquearon a cientos de pasajeros durante la Nochebuena.

“No se prevé ningún retraso” aéreo para el sábado, dijo a la AFP un portavoz de la Dirección General de la Aviación Civil de Francia (DGAC), quien precisó que no se programó ninguna cancelación de los vuelos que saldrían de París ese día, ya que las condiciones meteorológicas eran favorables.

Según la DGAC, el día de la Navidad, el tráfico aéreo sería menor que de costumbre. Unos 939 movimientos (despegues y aterrizajes) estaban programados en el aeropuerto parisino de Roissy-Charles de Gaulle (CDG), contra los 1,400 como promedio que suele haber en un día ordinario de invierno. Los movimientos del otro aeropuerto de París, Orly, disminuyeron en un 35%.

En Alemania, la situación también mejoró en los transportes aéreos y ferroviarios, pese a haberse registrado nuevas caídas de nieve en numerosas regiones del país.

Las condiciones eran “claramente menos tensas que ayer”, dijo en Berlín un portavoz de los trenes alemanes Deutsche Bahn, quien agregó que no hubo “problemas mayores”.

La aerolínea alemana Lufthansa anunció por su parte que habría “retrasos aislados y algunas cancelaciones”, pero precisó que se debería al estado de los aeropuertos en el exterior de Alemania.

Las fuertes nevadas que cubrieron Europa en los últimos días habían bloqueado las vías de transporte, lo que ocasionó contratiempos a turistas e hizo que algunas personas requirieran asistencia médica.

En el aeropuerto Roissy-CDG de París, el tercero más grande de Europa, 400 vuelos fueron cancelados el viernes a causa de las condiciones meteorológicas, por lo que más de 200 pasajeros tuvieron que pasar la Nochebuena en una sala improvisada como dormitorio.

“Los niños recibieron regalos, y nos han dado comida y bebida. Pasaremos bien la noche”, dijo Beatriz Clerval, cuyo vuelo a Túnez fue postergado.

En Dinamarca, en la isla de Bornholm, una partera tuvo que esquiar ayer por la mañana hasta la casa de una mujer que estaba de parto durante la Nochebuena, pues todas las vías de transporte estaban paralizadas por la nieve.

En tanto, entre la sonrisa y la resignación, unos 200 pasajeros que no pudieron viajar el viernes tuvieron que recibir la Navidad en los espacios de Roissy-Charles de Gaulle, el gran aeropuerto de París, cuyos servicios colapsaron debido al mal tiempo.

Unos 400 vuelos fueron cancelados el viernes en Roissy-CDG, debido a la nieve y al hielo en los últimos días paralizaron el aeropuerto, el tercero de Europa, cuyo funcionamiento volvía lentamente a su ritmo por la noche.