•   BOGOTÁ / AFP  |
  •  |
  •  |
  • END

Pedro Guerrero, alias “cuchillo”, uno de los narcotraficantes y ex jefes paramilitares mas buscados de Colombia, acusado de más de 3.000 asesinatos, murió en una operación policial realizada en plena Nochebuena, dijo este miércoles el presidente Juan Manuel Santos.

“Cayó el asesino de asesinos. Estábamos detrás de él hace muchos años”, precisó Santos en conferencia de prensa, tras agregar que se trata “del golpe más fuerte que se ha dado a las bandas criminales”.

Por su parte el director de la Policía, general Oscar Naranjo, aseguró que la lucha contra organizaciones criminales como la de Guerrero, herederas de los grupos paramilitares, “se ha vuelto una prioridad y un imperativo institucional”.

Durante la conferencia de prensa Naranjo mostró una pistola enchapada en oro y diamantes, que según él, era el símbolo del poder de Guerrero, así como un cuchillo con el cual, dijo, el abatido narcotraficante de 40 años, acostumbraba a “degollar a sus víctimas”.

Guerrero, por cuya cabeza Estados Unidos ofrecía una recompensa de 2,5 millones de dólares, fue muerto en una operación en la que participaron unos 200 miembros de comandos “jungla” especializados en operaciones en la selva, en la población de Puerto Alvira, entre los departamentos (provincias) de Meta y Guaviare (sureste), según la Policía.

Encuentran el cuerpo

Tras duros combates contra integrantes de sus anillos de seguridad, los uniformados capturaron a siete hombres, entre ellos a “El loco Harold”, jefe de finanzas de la organización delincuencial.

Sin embargo, Guerrero no fue encontrado, por lo cual se desató una persecución que, de acuerdo con el ministro de Defensa Rodrigo Rivera, concluyó el martes en la tarde con el hallazgo de su cuerpo sin vida, a 200 metros del sitio donde se concentraron los combates.

Acusado de unos 3.000 crímenes, contra “cuchillo” pesaban cuatro órdenes de captura por los delitos de concierto para delinquir, homicidio agravado y tráfico de estupefacientes. También era investigado por desaparición forzada y desplazamiento forzado de campesinos.

Pese a que en abril de 2006 anunció que se desmovilizaría en medio de unas negociaciones entre las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, extrema derecha) con el entonces gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010), ‘Cuchillo’ declinó y pasó a liderar el autodenominado Ejército Revolucionario Popular Anticomunista de Colombia (Erpac), disidencia de las AUC.

Se convirtió entonces en una especie de heredero de Carlos Castaño, uno de los fundadores de las AUC, organización que prometió refundar luego del proceso de desmovilización.

De acuerdo con la Fiscalía, el Erpac se encuentra integrado por cerca de 1.000 hombres, quienes según el privado Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), tienen influencia en 12 departamentos (provincias) del país y en 33 municipios, incluso en la misma capital colombiana.

Para Uribe la captura de “cuchillo” se convirtió en una obsesión y en numerosas ocasiones, públicamente, incluso desde el exterior, conminó a las autoridades, especialmente al Ejército, para que presionaran al narcotraficante y lograran su detención.