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TEHERAN/AFP

Irán rechazó por anticipado el sábado cualquier nueva resolución del Consejo de Seguridad de la ONU contra sus actividades nucleares, un día después del informe de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) que deploró la falta de cooperación de Teherán.

“Que adopten resoluciones durante cien años. Eso no cambiará nada. Nuestra línea roja no son las resoluciones. Es nuestro derecho”, declaró el presidente iraní Mahmud Ahmadinejad.

El dirigente hizo sus declaraciones dos días antes de que las seis potencias que conducen las iniciativas para evitar que Irán obtenga tecnología nuclear (Francia, Gran Bretaña, China, Rusia, Estados Unidos y Alemania) se reúnan en Washington para discutir nuevas sanciones que obliguen a Teherán a renunciar a su programa de enriquecimiento de uranio.

“Si no quieren llevar el dossier (...) ante la AIEA, que lo mantengan en el Consejo de Seguridad hasta que se cansen”, añadió Ahmadinejad, que calificó el informe de “victoria histórica” sobre “las potencias opresoras” occidentales.

El presidente iraní advirtió también a las grandes potencias que les interesa cambiar de actitud, usando un tono amenazante con quienes adopten nuevas sanciones. “Cualquier país que tome la decisión, europeo o no, debe saber que tomaremos medidas firmes de represalia”, dijo.

Antes de Mahmud Ahmadinejad, altos responsables iraníes afirmaron que el Consejo de Seguridad no tenía ningún “fundamento” para ocuparse del programa nuclear.


Resolución sin fundamento
“Si el Consejo de Seguridad quiere adoptar una nueva resolución (contra Irán) será una resolución sin fundamento legal ni jurídico”, declaró Javad Vaidi, subdirector del programa nuclear de Irán, citado por la agencia Isna.

Desde la publicación el viernes del informe de la AIEA, Irán, que tiene una lectura totalmente positiva del informe, clama “victoria”. “En la última parte del informe se concluye que todas las cuestiones en suspenso fueron resueltas y que ya no quedan otras”, subrayó Vaidi.

Mohamed ElBaradei, director de la AIEA, admitió progresos, pero dijo que es necesario que Teherán permita más inspecciones por sorpresa. El nuevo informe comprueba que Irán había suministrado nuevas informaciones sobre su programa, pero no “de manera completa y coherente”.


El informe, que será debatido por el ejecutivo de la AIEA a partir del 3 de marzo en Viena, critica la falta de cooperación de Irán, así como el mantenimiento y el desarrollo de nuevos modelos de centrifugadoras, destinadas al enriquecimiento de uranio.

La secretaria norteamericana de Estado, Condoleezza Rice, dijo el viernes que había “excelentes argumentos” para asegurar que el Consejo de Seguridad votará una tercera resolución contra Irán, ante la negativa de ese país a suspender su programa de enriquecimiento de uranio.

Los embajadores británico y francés ante la ONU habían presentado el jueves un proyecto de resolución que propone nuevas sanciones.

Los promotores esperan que el proyecto, que incluye restricciones económicas y comerciales y la prohibición de viajar para los responsables que participen en el programa nuclear, sea aprobado rápidamente.