•   LA HABANA / AFP  |
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Los cubanos iniciarán 2011 con un recorte en la libreta de abastecimiento, símbolo del igualitarismo en medio siglo de revolución, tras la decisión del Gobierno de Raúl Castro de suprimir los subsidios a productos de higiene y aseo, preludio de un año difícil.

“Está fuerte, pero es lo que viene, vamos a ver cómo podemos resolver, pues cada vez hay menos dinero”, dice a la AFP Josefina Toledo, ama de casa de 37 años, mientras espera su turno para sacar “los mandados” en “bodega”, donde tiene asignado comprar con la “libreta” su canasta básica a precios subsidiados.

Una resolución del Ministerio de Comercio Interior, difundida en la versión digital de la Gaceta Oficial y aún no publicada en la prensa cubana, señaló que “se ha decidido suprimir la venta de los productos de higiene y aseo personal en el mercado normado” a partir del 1 de enero, los que se venderán de forma liberada a precios mayores.

Los jabones pasan de 25 centavos a seis pesos cubanos (de 0,01 a 0,24 dólar); la crema dental, de 60 centavos a 8 pesos cubanos (0,024 a 0,32 dólares) y el litro de detergente líquido pasa de 3,60 a 25 pesos cubanos (0,14 a 1 dólar).

Frente a la bodega del barrio de Josefina, una tienda en dólares vende jabones de baño de marcas poco conocidas a 0,50 dólares y de lavar a 0,55. No hay pasta dental ni detergente.

“Una gente pobre que gane un salario pequeño, no puede pagar esos precios, no sé que harán”, dice Magalys López, una jubilada de 69 años que compensa su economía familiar limpiando viviendas.

Jubilados resienten medidas
Sorprendido por la noticia, Miguel Fuentes, también jubilado de 67 años, dijo estar de acuerdo “que eliminen los vicios, como los cigarros y el café, pero eso está duro”, dice al comentar la decisión.

El salario medio mensual equivale a unos 17 dólares. La canasta aún incluye arroz, azúcar, granos, grasas, café, sal, granos, pollo, pescado, y pastas alimenticias.

La libreta de abastecimiento fue creada en 1962 para lograr una distribución igualitaria, cuando comenzaron a escasear los productos debido al embargo de Estados Unidos a la Revolución, que el 1 de enero cumplirá 52 años en el poder.

La decisión, que forma parte de la política del gobierno de eliminación de subsidios, no ha sido publicada aún por los medios cubanos, todos bajo control estatal, a pesar de que entra en vigor el sábado.

“Eso está en la calle hace rato, pero a mí no me han dicho nada oficialmente”, señaló Raúl, un espigado mulato de 35 años, bodeguero en la Habana Vieja, en cuyos desabastecidos estantes están aún los jabones y los tubos blancos de pasta “Perla” a precios subsidiados.

José Díaz afirma que con lo que gana como velador de aparcamiento en una calle del barrio de Santos Suárez, puede sortear el nuevo recorte de la canasta básica, pero reconoce que “mucha gente no puede pagarlos a esos precios, y en la tienda en dólares, los precios están por las nubes”