•   LA PAZ / AFP  |
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El gobierno boliviano volverá a elevar el precio de los combustibles, tras suspender el viernes la medida luego de violentas protestas sociales, dijo ayer domingo el vicepresidente Álvaro García, quien aseguró que esta vez el reajuste se hará en diálogo con el pueblo.

García, quien no dio detalles de cuánto aumentarán, adujo que Bolivia debe subvencionar la importación y el consumo de gasolina (unos 360 millones de dólares al año, según estimaciones oficiales), y que parte de ese carburante es contrabandeado a países vecinos.

El vicepresidente, entrevistado por el canal estatal, dijo que esos recursos que Bolivia pierde son “como una vena abierta”, y aseguró que “algún rato hay que cerrar esa vena abierta”.

Bolivia tiene un consumo de 35,000 barriles diarios de crudo, y en 2010 sólo ha producido unos 4,500 barriles diarios. El faltante es importado de Venezuela y de Argentina, principalmente, y lo vende a precio subvencionado.

Precios actuales insostenibles
“A largo plazo, es insostenible” mantener los precios subvencionados de los hidrocarburos, señaló el vicepresidente.

El gobierno de Morales elevó hace una semana el precio de la gasolina y del diesel en más de 80%, el rango más alto de la historia, para eliminar la subvención y evitar el contrabando, pero la decisión desencadenó violentas protestas civiles, sobre todo en las ciudades de La Paz, El Alto y Cochabamba, sus bastiones electorales.

Los incidentes dejaron 15 heridos y 21 detenidos, y una fuerte escalada inflacionaria de alimentos, lo que obligó a Morales el viernes a derogar su propia medida.

El vicepresidente señaló que hay una brecha de precios en Bolivia y los mercados internacionales, y una “sangría” de recursos públicos, aunque para contrarrestar estos problemas el pueblo dirá cómo y cuándo hacer.

“Eso (reajuste de precios) será en consulta con el pueblo, nosotros gobernamos con el pueblo. ¿Cuándo será el momento? Lo va a decidir el pueblo”, afirmó García, quien dijo que el presidente ya lanzó la convocatoria a organizaciones sociales para esa futura fase de diálogo, aún sin fechas.

“Hay que asumir las responsabilidades y en conjunto, con el pueblo boliviano, prepararnos para el diálogo”, agregó García, quien recordó que los sindicatos obreros, campesinos e indígenas, principalmente, son la columna vertebral del régimen de La Paz.

El diálogo, dijo, le permitirá al gobierno tener una idea de cuándo aplicar la medida y cómo ejecutarla, de manera de evitar las protestas civiles.

La declaración del vicepresidente de Bolivia surgió después de que el presidente Morales dijera el sábado que se debe “preparar” al pueblo boliviano para este tipo de medidas, luego de que su administración sufriera entre el lunes y el jueves fuertes presiones civiles contra su ‘gasolinazo’.