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  • EFE

El presidente de Honduras, Porfirio Lobo Sosa, insistió hoy en que el ex gobernante Manuel Zelaya, quien fue derrocado el 28 de junio de 2009, sabe que si regresa al país no irá a la cárcel por juicios que tiene pendientes.

"Él sabe que nadie lo va a meter preso", expresó Lobo en declaraciones al Canal 10 de televisión que transmite desde Tegucigalpa. Lobo considera que a Zelaya se le deben anular los juicios por presuntos actos de corrupción que le imputa el Ministerio Público.

Zelaya reside desde el 27 de enero de 2010 en la República Dominicana, desde donde ha reiterado que no regresa a su país porque no hay condiciones, aunque en una carta pública que envió a sus compatriotas el pasado 30 de diciembre, dijo que lo hará en 2011, aunque no precisó fecha.

La opinión de Lobo en el sentido de que a Zelaya se le anulen los juicios, difiere con la posición del Ministerio Público, que sostiene que el ex gobernante tiene que responder en los tribunales porque nadie está sobre la ley. "La Fiscalía puede hacerlo legalmente (anular los juicios) y entonces el tema se muere" (se cierra), indicó el gobernante, quien sigue siendo presionado por la comunidad internacional para que propicie el regreso de Zelaya al país.

Colombia, Chile y México piden que se avance en el retorno de Zelaya
Lobo indicó que los Gobiernos de Colombia, Chile y México piden que se avance en el retorno a Honduras de Zelaya, quien fue derrocado y expulsado del país cuando promovía una consulta popular orientada a reformar la Constitución, pese a que tenía impedimentos legales. "Es necesario resolver este tema de Zelaya y por eso es importante anular los juicios", enfatizó el presidente hondureño, quien en reiteradas ocasiones le ha dicho al ex gobernante que venga cuando quiera al país porque "aquí nadie le hará nada".

Sobre la posición de los presidentes de Venezuela y otros países de América del Sur que no reconocen a su Gobierno, en represalia por el derrocamiento de Zelaya, Lobo aseguró que espera paciente a que les pase "la cólera o el enojo".

Lobo asumió el poder en enero de 2010, tras ganar los comicios de noviembre de 2009, que no fueron reconocidos por gran parte de la comunidad internacional por considerar que se realizaron en medio de una ruptura del orden constitucional por el golpe de Estado contra Zelaya.

Mandatario está de acuerdo con la reelección presidencial alterna en su país
Lobo también declaró hoy estar de acuerdo con la reelección presidencial alterna en su país, aunque la actual Constitución no lo permite de ninguna forma. Agregó que la mayoría de los hondureños no está de acuerdo con la reelección, pero que hay que respetar lo que el pueblo quiere. "La gente no está de acuerdo con eso (la reelección), pero la gente asume que es un tema que ellos deben de decidirlo en las urnas, no es que vienen los constituyentes del 81 y 82 (que redactaron la actual Constitución hace 30 años) y le imponen a otra generación un marco", enfatizó.

En opinión de Lobo, lo que la gente quiere es tener la opción de decidir, "pero al final lo que se debe hacer es (saber) qué es lo que el pueblo hondureño quiere y respetar el derecho del pueblo".

El presidente recalcó que en su caso particular no le gustaría reelegirse "porque nadie es indispensable" y porque "hay otros que tienen el derecho a poder optar" a ser gobernante. Además, en el supuesto caso que se diera una reforma a la Constitución que permita la reelección, Lobo considera que no sería para las elecciones de noviembre de 2013, sino a partir de las de 2017 en adelante.