•   San Salvador  |
  •  |
  •  |
  • EFE

La catedral de San Salvador continúa hoy tomada por un grupo de lisiados de la guerra civil (1980-1992), tras 16 días de protesta para exigir un aumento en su pensión y su incorporación al sistema de pensiones de padres de ex guerrilleros y ex militares muertos en el conflicto.

El secretario de la Asociación Salvadoreña de Lisiados y Discapacitados de Guerra (Asaldig), Pedro Ortega, aseguró hoy que la protesta continuará "por tiempo indefinido" hasta recibir una "respuesta positiva del presidente" del país, Mauricio Funes.

Ortega y otras cerca de 40 personas, entre ellas unos 20 ancianos, permanecen desde el pasado 20 de diciembre en el templo y en la calle al frente de la iglesia, donde han colocado pancartas, sillas y un toldo que los protege del sol, mientras reciben agua, comida y hasta atención médica de parte de voluntarios.

"Como ancianos estamos viendo si nos dan la pensión, ese es el objetivo de estar aquí", declaró Miguel Ángel Portillo, de 76 años, quien perdió a dos de sus hijos en la guerra civil y asegura ser militante de la antigua guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), actual partido en el Gobierno.

Iglesia pide al gobierno abrir diálogo
La Conferencia Episcopal de El Salvador difundió hoy en medios locales un comunicado en el que expresa sentirse "conmovida" por "la pobreza y el desvalimiento de los padres de los ex combatientes muertos durante el conflicto armado" y pidió al gobierno abrir el diálogo con este grupo de personas.

Al tiempo, los prelados reiteraron su exigencia de la "entrega inmediata de la catedral" y pidieron que "nunca se repitan las tomas de templos (...), pues existen otros medios y espacios más apropiados para exigir el cumplimiento de los propios derechos".

El grupo de lisiados impidió la celebración de las misas de Navidad y Año Nuevo, entre otras, y se han enfrentado en discusiones con algunos feligreses que les han pedido abandonar el templo.

El pasado 22 de diciembre Funes anunció el pago, por primera vez desde la firma de los acuerdos de paz de 1992, de un aguinaldo para 11 mil 277 lisiados, discapacitados y beneficiarios de los ex combatientes, valorado en 19.5 millones de dólares, sin que los manifestantes desalojasen por ello la catedral.

Según los organismos humanitarios, la guerra civil salvadoreña causó 75 mil muertos, 8 mil desaparecidos y dejó 12 mil lisiados, entre los que se encuentran ex guerrilleros, ex integrantes del Ejército y civiles.