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  • AFP

Los adversarios republicanos del presidente estadounidense, Barack Obama, victoriosos en las elecciones legislativas del 2 de noviembre, tomaron hoy oficialmente el control de la Cámara de Representantes, con el objetivo de recuperar la Casa Blanca en 2012.

El republicano John Boehner, escogido hoy presidente de la Cámara, afirmó que lo que el pueblo quiere "es un gobierno honesto, que rinda cuentas y que sea sensible con sus necesidades". "Nuestro objetivo será devolver el gobierno al pueblo", añadió, marcando el tono de la nueva mayoría, que acumuló más de 63 nuevos diputados en las elecciones legislativas del 2 de noviembre.

A los 61 años, Boehner se convertirá en la principal figura opositora del gobierno de Obama hasta las presidenciales de 2012 y ocupará el tercer cargo en importancia en el gobierno federal. Las dos bancadas ovacionaron al nuevo presidente, elegido por 241 votos a favor de los 432 que forman la cámara, quien sustituye en el cargo a Nancy Pelosi.

En un ambiente relajado, Pelosi entregó simbólicamente a Boehner el martillo para presidir las sesiones parlamentarios, bromeando sobre el tamaño del objeto. La ex presidente, ahora líder de la minoría demócrata, aseguró que su partido están preparado para ponerse de acuerdo con la nueva mayoría si ésta llegaba "con soluciones para responder a los problemas de los estadounidenses".

Republicanos prometen recortar gastos públicos
Boehner deberá consensuar su gestión con las decenas de legisladores del ala derecha del Partido Republicano, el movimiento conservador "Tea Party", que hoy ingresaron en la cámara. Los representantes republicanos del "Tea Party" prometieron recortar los gastos públicos y luchar contra las regulaciones estatales "que destruyen empleos". Sobre todo, pretenden derogar la reforma más importante del presidente Obama, la del sistema de salud. El próximo miércoles tendrá lugar una votación sobre esa ley.

Sin embargo, la misma tendrá un alcance simbólico, ya que una derogación de la ley aprobada en marzo de 2010 por parte de la Cámara de Representantes se enfrentará a la oposición del Senado, donde los demócratas conservan la mayoría, y a un posible veto del presidente.

El republicano Eric Cantor, que será el nuevo líder de la mayoría en la Cámara, aseguró el martes a la prensa que su partido propondrá cada semana un proyecto de ley de reducción de gastos. Incluso el Pentágono deberá hacer esfuerzos, según éste.

Por otro lado, los republicanos de la comisión de Vigilancia y Reforma del Estado tienen previsto numerosas audiencias para examinar las del gobierno federal sobre temas como WikiLeaks, la corrupción en Afganistán, la seguridad alimentaria y la regulación estatal. Los demócratas de la cámara se han mostrado preparados para defender la reforma sanitaria, que quiere ofrecer un seguro de enfermedad a al menos 32 millones de estadounidenses que no disponen actualmente.

Casa Blanca espera coolaboración de los dos partidos
Por su parte, el portavoz de Obama, Robert Gibbs, afirmó que la Casa Blanca espera de los dos partidos la misma colaboración obtenida en la última sesión de 2010, en la que los representantes aprobaron la prolongación de las ayudas fiscales de la era George W. Bush (2001-2009), un tratado de desarme nuclear e incluso la abrogación de la ley sobre el tabú homosexual en el Ejército. Gibbs también aseguró que Obama podría jugar a golf con Boehner, gran aficionado de este deporte, a condición de que "el presidente se entrene antes".

El inicio de la nueva era política en Washington podría coincidir con una remodelación de parte del equipo de colaboradores próximo al presidente. Gibbs anunció hoy su renuncia como portavoz para preparar la reelección presidencial de Obama en 2012.