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  • AFP

El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, culpó a las pandillas del ataque "terrorista" contra un autobús el lunes que dejó siete muertos y descartó que haya sido obra del narcotráfico, contra cuyos carteles adelanta una ofensiva.

"No hay relación del narcotráfico en el acto terrorista", sino que fueron "clicas (células de pandillas) que se dedican a extorsionar", afirmó el mandatario a periodistas en el Palacio Nacional.

Dos personas fueron detenidas por este ataque, mientras que la fiscalía sospecha de dos reclusos de una cárcel guatemalteca como autores intelectuales del hecho.

El fiscal contra el Crimen, Rony López, identificó a los presos Gustavo Adolfo Pirir y Eulogio Orozco Escobar como supuestos cerebros, porque no habían recibido el pago de una extorsión.

"Ya se solicitó el traslado de estas personas a otra cárcel donde existan mayores medidas de seguridad", declaró al noticiero Patrullaje Informativo.

Además, las autoridades detuvieron este miércoles a Edvin Avendaño Monzón, quien aparentemente era el encargado de cobrar las extorsiones y depositarlas en las cuentas de los pandilleros.


1,5 millones dólares en extorsiones
"Existe la posibilidad de que esta persona se haya quedado con dinero producto de extorsiones, lo que habría llevado a la planificación del atentado. Hay algunas pruebas documentales de depósitos monetarios que se analizarán detenidamente", agregó el fiscal López.

Esta detención se sumó a la registrada el martes de una joven, sospechosa de haber colocado la bomba en el autobús, quien había salido de prisión 48 horas antes, luego de una corta reclusión por portación de armamento de guerra.

Este miércoles, el Juzgado Cuarto de Instancia Penal la envió a prisión, por sospechas de colocar el explosivo y haber incurrido en siete delitos, entre ellos atentado contra medio de transporte público, asesinato y conspiración.

No obstante, rechazó el delito por terrorismo que pedía la Fiscalía, ya que los que habría cometido no están tipificados como tal en el código procesal penal guatemalteco.

De acuerdo con el humanitario Grupo de Apoyo Mutuo, entre enero y noviembre fueron asesinados en Guatemala 119 choferes y 51 ayudantes, así como 101 propietarios o empleados de tiendas que se negaron a pagar las extorsiones.

Según empresarios del transporte público, en 2010 pagaron 1,5 millones de dólares en extorsiones a grupos del crimen organizado a cambio de perdonarle la vida a sus empleados.