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  • AFP

La lluvia caía sin cesar hoy en el noreste de Australia agravando las inundaciones, atribuidas al fenómeno climático de La Niña, y en algunos lugares, como en los alrededores de la ciudad de Rockhampton, los ciudadanos estaban amenazados por las serpientes.

Los aguaceros ininterrumpidos provocaron una brusca subida del nivel de las aguas en zonas ya inundadas, indicaron los servicios meteorológicos. El nivel de las aguas sólo ha comenzado a bajar en Rockhampton, ciudad costera de 75.000 habitantes, situada en el Estado de Queensland.

En esta ciudad casi aislada del mundo las autoridades municipales se niegan a ayudar "a los habitantes totalmente irresponsables" que exponen los socorristas a los ataques de serpientes al negarse a evacuar sus casas. "No podemos poner en peligro a nuestros agentes, llevando víveres (a esas casas)", declaró el alcalde Brad Carter.

El alcalde explicó que en el pueblo, algunas familias con niños se niegan a dejar sus casas inundadas, y que los socorristas corren riesgos al llevarles alimentos en barco, ya que deben atravesar las aguas infestadas de serpientes. Con la crecida, los reptiles salen de sus habituales guaridas y buscan lugares secos.

Cortan suministro de víveres a varias familias
"Ahora los habitantes tienen que comprender que a causa de su decisión ya no les seguiremos suministrando víveres o otros servicios", advirtió el alcalde. "El nivel de las aguas va a seguir siendo muy alto, por al menos una semana, obligando a vivir en condiciones muy difíciles", declaró Carter.

Las inundaciones, que han causado diez muertos desde noviembre, fueron atribuidas hoy por el servicio meteorológico al fenómeno climático La Niña, asociado a condiciones climáticas extremas, y que ha impuesto en Queensland el año más húmedo desde que existen registros.

Según el servicio, el fenómeno meteorológico de La Niña reapareció en julio en el Pacífico. En total, unas 40 ciudades han sido afectadas por las inundaciones, en un territorio tan grande como Francia y Alemania juntas. "En julio, las condiciones de La Niña ya estaban bien instaladas y la mayor parte de Australia sufrió lluvias muy por encima de promedio", dijo el servicio meteorológico en su informe anual.

Las lluvias torrenciales en torno a Navidad, que cayeron sobre un suelo ya saturado de agua, provocó el desbordamiento de los ríos que inundó miles de km2 de tierras de cultivo y minas de carbón, según el informe.

La Niña, a diferencia de El Niño, se caracteriza por una subida de las temperaturas superficiales del mar en el Pacífico central y oriental. Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el fenómeno suele ir acompañado de fuertes lluvias en Indonesia, Malasia y Australia, de sequía en América del Sur, de tormentas en el Atlántico tropical, de olas de frío en América del Norte y de tiempo lluvioso en el sudeste de África. La OMM había indicado en octubre que La Niña, que reapareció en julio, estaba ya bien instalada y que debía durar seis meses más, al tiempo que anunciaba monzones y huracanes más intensos.