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Washington / AFP
Los países latinoamericanos deben enviar “mensajes firmes” al nuevo presidente cubano, Raúl Castro, sobre los derechos humanos y los principios democráticos, afirmó el domingo el jefe de la diplomacia estadounidense para América Latina, Tom Shannon, en una entrevista con la AFP.

El diplomático admitió, asimismo, la “posibilidad” y “potencialidad” de cambios en la isla, aunque precisando que deben “nacer” dentro de la isla, al tiempo que descartó que su país flexibilice el embargo antes de que Cuba dé sus primeros pasos hacia una transición democrática.


¿Cuál es su reacción tras la designación de Raúl Castro como sucesor de Fidel en Cuba?
No es nada sorprendente. Era esperado no solamente por nosotros, sino por el resto del mundo. Esto formaliza algo que ha sido de facto por 19 meses. Aun así, es un momento importante en Cuba, un momento ‘significativo’ como dijo la secretaria de Estado Condoleezza Rice en su declaración, en términos de que se trata de la primera vez en la historia moderna de Cuba que este país ha tenido un cambio de sus líderes políticos.

Desde nuestro punto de vista, estamos enfocados no tanto en el liderazgo, sino en el pueblo cubano, especialmente en nuestro compromiso con hacer lo que podemos para promover una transición pacífica hacia la democracia.


Cuando dice que se trata de un momento significativo, ¿quiere decir que hay una esperanza de cambio en Cuba?
Hay la posibilidad de cambios, vamos a ver si hay esperanza. Sí, hay posibilidad y potencialidad de cambio en Cuba, pero esos cambios tienen que nacer dentro de Cuba. Vamos a estar observando para ver si realmente estamos en un momento de cambio.


¿Reconoce Estados Unidos al nuevo presidente cubano?
No tenemos relaciones diplomáticas con Cuba. Generalmente, en el mundo diplomático, nosotros reconocemos estados y no gobiernos. El problema es que nuestra relación con el estado cubano no ha sido regularizada.


¿Estados Unidos prevé algún cambio de su propia política hacia Cuba?
No, nuestra relación bilateral se mantiene en el mismo nivel de siempre. Vamos a ver qué pasa con el nuevo gobierno. El presidente George W. Bush, la secretaria Rice y otros han dicho claramente que nuestra política va a cambiar en cuanto haya cambios en Cuba, que nosotros podemos responder de una manera positiva a cambios sustanciales en Cuba.


De modo que Estados Unidos no va a tocar a su política de embargo.

No, casi desde el principio de la Administración del presidente Bush, el mismo presidente ha dicho que para repensar el asunto del embargo, tenemos que ver cambios significativos dentro de Cuba.


¿Cómo valora el proceso que llevó a Raúl Castro al poder en Cuba?
Es un proceso institucional, pero atrapado dentro de un régimen que no es democrático. El pueblo cubano está excluido de ese debate y de ese proceso de selección. Desde nuestro punto de vista, el pueblo cubano tiene el derecho de participar en un diálogo sobre el futuro de su propio país y debe participar en el proceso de seleccionar a sus dirigentes.


En la declaración de la secretaria de Estado, Rice, hay un llamado a la comunidad internacional. ¿Qué pide Estados Unidos a la comunidad internacional?
Dos cosas. Primero que mande un mensaje claro al nuevo gobierno cubano de que libere sus presos políticos, respete los derechos humanos y empiece a construir un sendero hacia las elecciones. Número dos: trabajar con el pueblo cubano, especialmente con la sociedad civil, para mejorar su capacidad de participar en una vida democrática en Cuba.


Y América Latina, ¿qué puede hacer concretamente?
Lo mismo, aunque con las tradiciones de no intervención que hay en América Latina hoy en día. Hay muchos gobiernos que están muy incómodos con construir relaciones directamente con miembros de la oposición democrática. Pero ellos sí tienen relaciones diplomáticas con Cuba, sí pueden mandar mensajes firmes y contundentes al Gobierno de Cuba, acerca de la importancia de respetar los valores y principios articulados en la Carta democrática Interamericana y también en la declaración universal de los derechos humanos.