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  • AFP

El ministerio tunecino de Interior decretó un toque de queda nocturno en la capital y sus alrededores a raíz de disturbios en "algunos barrios", informó un comunicado oficial.

El ministerio explicó su decisión de instaurar el toque de queda, de las 20H00 locales (19H00 GMT) hasta las 05H30 (04H30 GMT), por "los disturbios, los saqueos y las agresiones contra las personas y los bienes, que se produjeron en algunos barrios de la ciudad".

Más temprano el gobierno tunecino anunció la destitución del ministro del Interior y la puesta en libertad de todas las personas detenidas en las manifestaciones, pero nuevos enfrentamientos se produjeron en la capital donde fue desplegado el ejército.

Decenas de muertos se han cobrado ya los disturbios que se iniciaron hace un mes en el centro del país y que se extendieron por primera vez, el martes por la noche, a los alrededores de la capital.

Se trata de la revuelta más grave, fundamentalmente contra el desempleo y la corrupción, a la que se enfrenta en más de 20 años el régimen tunecino.

Creación de comisión
El primer ministro tunecino, Mohamed Ghanuchi, anunció la destitución del ministro del Interior, Rafik Belhaj Kacem, y la liberación de todas las personas detenidas durante los disturbios de las últimas semanas.

Ghanuchi anunció asimismo la creación de una comisión de investigación sobre la corrupción, un flagelo denunciado por la oposición y las ONG.

"Hemos decidido la creación de un comité de investigación sobre la cuestión de la corrupción", expresó el primer ministro.

Entretanto, soldados armados, camiones, jeeps y blindados fueron desplegados en la capital y en el barrio popular de Ettadhamen (Solidaridad), donde jóvenes y policías se enfrentaron la noche anterior.

Hoy, el centro de la capital tunecina fue escenario de más enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y manifestantes que fueron dispersados con gases lacrimógenos.

Mueren dos civiles
Un blindado y varios soldados habían tomado posición a la entrada de Ettadhamen, donde aún no se habían recogido las carcasas de los automóviles y de un autobús incendiados, cerca de la sede de una subprefectura, que fue atacada.

Trozos de vidrio y neumáticos quemados cubrían la carretera que, en el oeste de la capital, atraviesa los barrios populares de Ettadhamen, Intilaka y El Mnihla.

Por otra parte, dos civiles murieron hoy por disparos de la policía en Douz, en el sur del país, durante una manifestación que degeneró, según indicó un testigo.

La crisis se había agravado ya este fin de semana, adquiriendo tintes dramáticos, tras los violentos enfrentamientos en ciudades del centro del país que causaron 21 muertos según el gobierno, y más de 50 según fuentes sindicales.

Fuentes de la oposición informaron que el jefe del Estado Mayor del Ejército, general Rachid Ammar, habría sido destituido tras rehusar dar la orden a los soldados de que repriman los disturbios, y haber expresado reticencias ante el uso excesivo de la fuerza.

La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, condenó el miércoles el uso "desproporcionado" de la fuerza por parte de la policía tunecina. "Estamos preocupados por el uso desproporcionado de la fuerza por parte de la policía contra los manifestantes pacíficos", afirmó la portavoz de Ashton.

El martes por la noche, la secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton había expresado su "inquietud ante los disturbios y la inestabilidad" en este país dirigido desde hace 23 años por el presidente Zine El Abidine Ben Ali.

También se declaró preocupada por "la reacción del gobierno, que desgraciadamente causó la muerte de algunos jóvenes manifestantes", y exhortó a una "solución pacífica".

El presidente Ben Ali, de 74 años, había aparecido el lunes en la televisión y prometió la creación de 300.000 empleos en dos años. Sin embargo, calificó las violencias de "actos terroristas" y acusó de éstos a "elementos hostiles a sueldo del extranjero".

Según varias ONG, entre ellos la Liga de Defensa de los Derechos Humanos, las verdaderas causas de la crisis son "la corrupción, el nepotismo y la ausencia de libertades políticas".

ONU pide investigación
Por su parte la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navy Pillay, llamó el miércoles al gobierno de Túnez a realizar investigaciones "independientes creíbles" a raíz de informaciones de "uso excesivo" de la fuerza por sus servicios de seguridad.

"Hay informaciones que sugieren que la mayoría de las manifestaciones han sido pacíficas y que las fuerzas de seguridad han reaccionado con una fuerza excesiva, contraria a las reglas internacionales", explicó Navy Pillay en un comunicado.

"Es imperativo que el gobierno lance una investigación transparente, creíble e independiente sobre las violencias y las muertes", añadió.

Las protestas que sacuden a Túnez desde hace cuatro semanas han causado entre 21 muertos, según las autoridades, y más de 50, según una fuente sindical.