•   BERLIN  |
  •  |
  •  |
  • AFP

El escándalo que sacude a Alemania por la contaminación de alimentos con dioxina cobró hoy una nueva dimensión, tras la decisión china de suspender la importación de huevos y productos porcinos procedentes del país europeo.

El organismo chino encargado de controlar la calidad de los productos alimentarios anunció esta suspensión de las importaciones. Los productos que se encuentran en camino serían sometidos a pruebas a su llegada a China para determinar si están contaminados con dioxina.

Las autoridades regionales alemanas habían indicado ayer haber detectado un nivel anormalmente alto de dioxina en la carne de cerdo, tras descubrir el mismo problema en huevos y gallinas.

UE, principal cliente de Alemania
Las exportaciones de carne de cerdo alemana a China son modestas y se elevaban a 7.000 toneladas en 2009, sobre un total de 2.200 millones de toneladas exportadas en el mundo entero, según el ministerio alemán de Agricultura. El mayor cliente de Alemania para la carne de cerdo es la Unión Europea, con Italia a la cabeza.

La carne afectada proviene de una granja cuyas ventas fueron suspendidas la semana pasada. Pero un lote de carne contaminada fue comercializada antes del cierre de la granja. "Exijo que todo producto contaminado procedente de explotaciones cerradas sea retirado de forma inmediata y completa del mercado", indicó la ministra alemana de Agricultura, Ilse Aigner.

Al menos 140 cerdos fueron sacrificados en ese lugar, conforme al pedido el lunes de la Comisión Europea para que Alemania recupere la confianza de sus socios. "Es un escándalo que se agrava día a día", declaró el ministro de Agricultura del estado regional de Renania del Norte Westfalia (noroeste), Johannes Remmel.

Suspenden importaciones
Corea del Sur había anunciado el sábado que suspendía sus importaciones de carne de cerdo alemana. Rusia reforzó los controles sobre la carne importada de Alemania. En cambio, Eslovaquia, que había suspendido la venta de huevos y aves alemanes, levantó esa medida.

Hoy, 412 granjas seguían cerradas de forma preventiva, a la espera de los resultados de exámenes, según el ministerio federal de Agricultura.

En el peor momento de la crisis, el viernes pasado, los establecimientos cerrados eran 4.700 sobre los 375.000 que existen en Alemania.

De todos modos, y según el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung, nuevas granjas fueron obligadas a suspender sus ventas a la espera de resultados de controles, entre ellas 95 en Renania del Norte Westfalia.

Destruyen 100.000 huevos
La semana pasada, las autoridades destruyeron 100.000 huevos. El seguimiento de los huevos contaminados llevó a Holanda, donde fueron exportados 136.000 huevos sospechosos, y a Gran Bretaña, país al que también se enviaron productos a base de esos huevos. Hasta 150.000 toneladas de forraje destinado al ganado han sido contaminadas, ha declarado el gobierno alemán.

Análisis de laboratorio publicados el jueves pasado confirmaron una contaminación por dioxina de grasas alimentarias producidas por el grupo Harles und Jentzsch, con tasas hasta diez veces superiores a los 0,75 nanogramos por kilo permitido por las normas.

Las dioxinas, residuos de la combustión, industrial o natural, han sido clasificadas como sustancias cancerígenas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Su absorción en pequeñas cantidades no constituye un peligro inmediato, pero el cuerpo humano las elimina difícilmente.