•   Washington  |
  •  |
  •  |
  • AFP

El presidente Barack Obama se dirigió a Arizona para homenajear a las víctimas del mortífero tiroteo en Tucson, al tiempo que la líder ultraconservadora Sarah Palin negaba vínculos entre el hecho y la retórica violenta a la que recurre su bando político.

Obama partió a las 18H00 GMT a bordo del avión Air Force One, acompañado de su esposa Michelle, del secretario de Justicia, Eric Holder, y de la secretaria de Seguridad Interior, Janet Napolitano, ex gobernadora de Arizona (suroeste).

Asimismo, viajan el juez de la Suprema Corte de Justicia Anthony Kennedy, la jefa de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y cinco miembros de esta asamblea.

Unas 14.000 personas son esperadas en la Universidad de Arizona en medio de extremas medidas de seguridad.

Se espera que allí el presidente pronuncie a la 01H00 GMT un discurso en homenaje a las seis personas muertas y las 14 heridas en el atentado contra la congresista demócrata Gabrielle Giffords, que permanece hospitalizada en estado grave.

Giffords recibía el miércoles dosis paulatinamente menores de sedantes y era, por lo tanto, "cada vez más reactiva", anunció uno de los médicos.

"Estoy feliz de anunciarles que está aguantando", había declarado el martes en rueda de prensa Michael Lemole, neurocirujano del University Medical Center (UMC) de Tucson.

El viaje de Obama ocurre luego de que la familia del autor del tiroteo pidiera disculpas a los familiares de las víctimas en un comunicado emitido el martes.

"No hay palabras que puedan explicar cómo nos sentimos. Desearíamos que existieran (las palabras), así podríamos hacerlos sentir mejor. No entendemos porqué pasó esto", expresó la familia de Jared Loughner, de 22 años.


Loughnerante el juez
"Puede que esto no haga ninguna diferencia, pero desearíamos cambiar los acontecimientos atroces del sábado. Nos preocupan profundamente las víctimas y sus familias, y sentimos mucho sus pérdidas", agregó.

Loughner compareció ante el juez federal por primera vez el lunes en Phoenix, capital del estado, acusado de homicidio y homicidio en grado de tentativa. Sigue sin saberse qué motivo sus actos.

El Departamento de Caza y Pesca de Arizona informó que un agente había detenido a Loughner casi tres horas antes del tiroteo por pasar una luz roja.

"El sujeto fue parado cuando pasó una luz roja. El oficial tomó la licencia de conducir de Loughner y la información del registro del vehículo (...) Se hizo una advertencia verbal al sujeto y fue dejado en libertad", señaló el Departamento en un comunicado.

El miércoles, la Cámara de Representantes, donde Giffords inició la semana pasada un tercer mandato de dos años, rendirá un homenaje a las víctimas. Entre los asesinados figura un juez federal y una niña de 9 años.

Desde el tiroteo, varias fueron las denuncias de demócratas contra el uso de imágenes y metáforas sobre las armas en los discursos políticos, en particular por parte de los ultraconservadores del "Tea Party".

Sin embargo, la líder de esta fracción del partido republicano, la ex gobernadora y candidata a la vicepresidencia de Estados Unidos, Sarah Palin, tildó el miércoles de "libelo de sangre" las acusaciones según las cuales un tablero político caldeado habría contribuido al tiroteo el miércoles.

"Especialmente en las horas trágicas siguientes, periodistas y expertos no deberían fabricar libelos de sangre que sólo sirven para incitar al odio y a la violencia que pretenden condenar", indiscó en un mensaje grabado en video difundido en internet.

La expresión "libelo de sangre" refiere a las falsas acusaciones de las cuales fueron víctimas algunas minorías religiosas como los judíos, acusados de matar personas para usar su sangre en rituales.