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  • AFP

El presidente tunecino Zine El Abdine Ben Ali pidió el jueves a la fuerza pública que no siga disparando contra los manifestantes, y anunció que no aspirará a un nuevo mandato en 2014, esperando así apaciguar la ola de protestas sin precedentes contra su régimen.

"Ya basta de disparos con munición real", expresó en dialecto tunecino, con la intención aparente de hacerse comprender por todos sus compatriotas, en su tercer discurso a la nación desde que comenzaron las revueltas a mediados de diciembre.

Este movimiento de protesta y su represión ha causado ya 66 muertos, según una ONG.

"Me niego a seguir viendo caer víctimas (...) Ya basta de violencia, basta de violencia", añadió, diciendo que nadie más sería "atacado, a menos que intente arrebatarle el arma a un agente del orden".

Asimismo se refirió a su propio futuro político. "No habrá una presidencia vitalicia", dijo, y anunció que se negaba a cambiar el límite de edad fijado por la Constitución.

Zine El Abdine Ben Ali, en el poder desde 1987, y reelegido en 2009 por un mandato de cinco años, había sido solicitado por los miembros de su partido para que se presentara de nuevo en 2014, pero los manifestantes exigen su partida desde hace varias semanas.

Desbloqueo de Internet
La Constitución limita la edad de los candidatos a la presidencia a 75 años, y los partidarios de Ben Ali deseaban que la enmendara para que pudiese volver a presentarse en 2014, fecha en la que cumplirá 77 años.

"Los he comprendido", insistió en varias ocasiones, prometiendo luego "libertad total" de información y acceso a internet, temas sobre los cuales había sido criticado por Estados Unidos.

Tras el discurso del presidente los sitios internet que estaban bloqueados en Túnez, sobre todo Dailymotion y Youtube, comenzaron a ser accesibles el jueves en la noche para gran alegría de los usuarios.

El presidente tunecino confesó, de manera inesperada, que había sido "engañado" en el análisis de la crisis social que agita a Túnez desde hace cerca de un mes, afirmando que la investigación que ordenó será independiente y establecerá "las responsabilidades de cada quien".

"La situación actual necesita un profundo cambio y trabajar de manera concertada (el gobierno y la oposición) por el bien del país", manifestó también.

Las fuerzas del orden han matado a decenas de manifestantes en las últimas semanas, en la represión de las protestas sin precedentes contra el régimen de Ben Ali, que dirige el país con mano de hierro desde hace 23 años.

No hay balance oficial
La presidenta de la Federación Internacional de ligas de Derechos Humanos (FIDH), Souhayr Belhassen, afirmó en París que poseía una lista de 66 personas, con nombres y apellidos, muertas desde el comienzo de las protestas, entre ellas ocho en la madrugada del jueves en las afueras de la capital tunecina.

No se ha publicado ningún balance oficial sobre esos actos de violencia en los suburbios de Ettadhamen e Intilaka, donde viven aproximadamente 30.000 personas, a unos 15 km del centro de la capital. Esos disturbios se produjeron a pesar del toque de queda nocturno impuesto en la capital y sus alrededores.

El toque de queda, decretado el miércoles por tiempo indeterminado, es la primera medida de este tipo tomada en Túnez desde la llegada al poder del presidente Zin El Abidine Ben Ali, en 1987.

En Sfax (sudeste), un estudiante de 19 años, Omar Haddad, murió el miércoles por "disparos policiales" durante enfrentamientos en esta metrópolis económica, indicó un testigo, y agregó que la violencia prosiguió en esta ciudad durante la noche.

El líder de Al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI), Abu Musab Abdel Wadud, lanzó por su parte un llamamiento a la lucha armada a los manifestantes tunecinos, com el fin de derrocar al presidente, según el servicio estadounidense de vigilancia de sitios islamistas, SITE.

Dos muertes más
Sin embargo, la policía abrió fuego en la ciudad de Kairuan (centro de Túnez) matando a dos civiles, en momentos en que el presidente Zine El Abidine ben Ali pronunciaba un discurso en el que ordenaba el fin de los disparos contra los manifestantes, expresaron testigos.

Sayed, un electricista de 23 años, murió de un balazo en el pecho cerca de los locales de la gendarmería durante enfrentamientos que estallaron tras una manifestación pacífica convocada por el sindicato regional en esa ciudad del centro, dijo un testigo.

Un cuadragenario, Lamjed Dziri, empleado de una tabacalera, también murió por tiros de la policía en las mismas circunstancias, indicó otro testigo.

Los dos habitantes, que requirieron anonimato, mencionaron escenas de caos en la ciudad, donde se produjeron varias horas de saqueos.

Tres puestos policiales, un ayuntamiento, una permanencia del partido presidencial en el poder, fueron incendiados, y saqueados comercios.

Cerca de Túnez, en Cité El Ghazala, se produjeron enfrentamientos la noche del jueves entre policía y manifestantes en las inmediaciones de un polo tecnológico protegido por el ejército, comprobó un periodista.