•   GUATEMALA  |
  •  |
  •  |
  • EFE

Decenas de viudas y huérfanos de los chóferes del servicio de transporte público que han sido asesinados en Guatemala realizaron hoy una manifestación frente al Parlamento para exigir que se apruebe una ley que les conceda una indemnización.

"Han sido muchos los muertos por la falta de seguridad del Gobierno", asegura Clara Gómez, una de las dirigentes de la Asociación de Viudas de Pilotos (chóferes) del servicio de transporte que organizó la manifestación.

Los familiares de los chóferes pretenden que el Parlamento apruebe una ley que obligue al Gobierno a otorgarles una indemnización de unos 40 mil quetzales (5 mil dólares) por cada una de las víctimas de la violencia pertenecientes al sector del transporte público.

Los manifestantes, entre los que también se encontraban chóferes sobrevivientes de los ataques de los delincuentes, colocaron veladores y fotografías de decenas de las víctimas.

"Yo sobreviví por milagro, sólo uno de los cinco tiros que dispararon en mi contra me pego, pero fue suficiente para dejarme paralítico", expresa Víctor, un hombre de 52 años de edad que fue víctima de un ataque hace dos años.

Chofer, profesión más peligrosa en Guatemala
Un informe presentado el miércoles por el Grupo de Apoyo Muto (GAM), señaló que la de chófer es la profesión "más peligrosa" de Guatemala, debido a los constantes ataques de que son víctimas por parte de grupos de delincuentes que les extorsionan con grandes cantidades de dinero a cambio de no asesinarlos.

El último ataque de ese tipo ocurrió el miércoles, cuando delincuentes atacaron a tiros una unidad del transporte público en un sector residencial del oeste de la capital guatemalteca.

El chófer y el ayudante de esa unidad murieron en el lugar como consecuencia de los disparos, y una pasajera sufrió heridas de gravedad.

Según las fuerzas de seguridad, las temidas pandillas juveniles son las responsables de la mayoría de las extorsiones y asesinatos que se cometen a diario en este país centroamericano.

Según las estadísticas del GAM, el año pasado fueron asesinados 130 chóferes y 53 ayudantes del transporte colectivo de pasajeros, así como 113 propietarios y trabajadores de tiendas de barrio.