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  • AFP

La Casa Blanca anunció una flexibilización de los viajes a Cuba, la autorización de operar vuelos desde más aeropuertos rumbo a la isla y más libertad para enviar remesas, en un nuevo esfuerzo "para apoyar al pueblo cubano", según el comunicado.

Los estadounidenses que quieran viajar por motivos religiosos, académicos, culturales o deportivos a la isla podrán hacerlo con más facilidad. Asimismo, cualquier estadounidense podrá enviar dinero a cubanos, por un máximo de 500 dólares por trimestre, para apoyar actividades económicas privadas, siempre y cuando los beneficiarios no sean altos funcionarios del gobierno ni del Partido Comunista. Hasta ahora sólo cubanoestadounidenses estaban autorizados a ello.

Finalmente, todos los aeropuertos internacionales en Estados Unidos podrán ofrecer vuelos a la isla, en tanto tengan servicios adecuados de aduanas e inmigración y que esos vuelos sean operados por proveedores autorizados. En la actualidad hay vuelos a La Habana desde Miami, Nueva York y Los Angeles.

Las medidas devuelven a Estados Unidos prácticamente a la situación vigente a finales de la presidencia del demócrata Bill Clinton (1993-2001). "Estas medidas aumentarán el contacto entre los pueblos; apoyarán a la sociedad civil en Cuba; mejorarán el libre flujo de información para los cubanos, por ellos y entre ellos, y ayudará a promover su independencia de las autoridades", explicó el comunicado oficial.

Los viajes y remesas a Cuba fueron restringidos sustancialmente bajo la presidencia de George W. Bush (2001-2009). Poco después de asumir el poder, en abril de 2009, Barack Obama ya había anunciado una primera flexibilización en favor de los cubanoestadounidenses.

Además de ampliar los permisos de viajes y remesas, Obama permitió ventas bajo condiciones de material de telecomunicaciones a la isla. Esta nueva batería de medidas no afecta de todas formas al embargo comercial vigente desde 1962.

Los estadounidenses tampoco podrán viajar por placer a la isla, con la que no existen relaciones diplomáticas. "El presidente (Barack Obama) considera que estas medidas, en combinación con la continuación del embargo, son pasos importantes para lograr un objetivo compartido ampliamente de una Cuba que respeta los derechos básicos de todos sus ciudadanos", explicó la Casa Blanca.