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  • EFE

La Casa del Migrante San Juan Diego, ubicada en el municipio de Tultitlán (centro de México), que en dos años de operación ha atendido a 26 mil 298 migrantes, exigió hoy a las autoridades mexicanas la apertura de más albergues para atender a los indocumentados centroamericanos que se dirigen a EU.

Este refugio, que hoy cumplió su segundo aniversario, asiste a un promedio diario de entre 30 y 50 emigrantes a los que brinda hospedaje, ropa, comida, agua, así como asistencia médica.

"Se requieren más albergues principalmente en el centro y la frontera sur de México. Esto ayudaría en mucho a que estas personas no tengan miedo y se sientan protegidas", consideró la responsable del centro, Guadalupe Calzada.

Para la activista, a quién todos llaman "mamá Lupe", el tránsito de inmigrantes por México continuará y por eso necesitan "apoyo y ayuda para que alcancen sus sueños e ilusiones, tan simples como son buscar mejores condiciones de vida".

Por el territorio mexicano pasan cada año unos 250 mil centroamericanos indocumentados que buscan llegar a Estados Unidos, a quienes se suman otros 500 mil mexicanos que van tras la misma meta.

En los últimos años las extorsiones de parte de las autoridades migratorias mexicanas y de la delincuencia organizada, que ahora busca reclutarlos, aumentan los riesgos de los indocumentados a su paso por este país.

"México debe asumir un compromiso como Gobierno de brindar seguridad a estos migrantes que no quieren ser recibidos como príncipes o mandatarios sino con respeto y dignidad", consideró Calzada.

En agosto pasado, un grupo de 72 inmigrantes, en su mayoría centroamericanos, fueron asesinados en el estado mexicano de Tamaulipas (noreste), en una acción atribuida al cartel mexicano de Los Zetas.

Hechos lamentables
En diciembre al menos 30 indocumentados centroamericanos, 50 según organizaciones civiles, fueron secuestrados por grupos del crimen organizado en el estado de Oaxaca.

"Mientras se mantenga la pobreza y la falta de oportunidades para los centroamericanos en sus países se seguirán arriesgando en este arduo y cansado peregrinaje", insistió.

Hoy el albergue festeja su segundo aniversario con una emotiva ceremonia, que incluye una comida y música de mariachi en compañía de sus 72 huéspedes actuales, representantes de diversos organismos civiles, de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, así como autoridades gubernamentales y eclesiales del municipio de Tultitlán.

En el acto se reconocieron los esfuerzos de decenas de voluntarios, organizaciones y un grupo de clérigos que han ayudado a proveer asistencia humanitaria durante sus dos años de funcionamiento.