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  • AFP

El presidente Barack Obama le propuso hoy a su homólogo chino Hu Jintao sentar las bases de una nueva relación entre Estados Unidos y China para los próximos 30 años, durante una visita de Estado con el tema de los derechos humanos como telón de fondo.

Obama recibió a Hu con todos los honores y alfombra roja, con desfile militar y 21 cañonazos en los jardines de la Casa Blanca.

Luego ambos líderes se reunieron en el Salón Oval para abordar sus numerosos desacuerdos, desde la cotización del yuan a la política comercial china, el acceso a ese gigantesco mercado, la creciente sombra militar china en Asia o el tratamiento que se le debe dar a Corea del Norte. "Con esta visita podemos fijar los cimientos para los próximos 30 años", propuso Obama al dar la bienvenida a Hu en la Casa Blanca.

"Tenemos una enorme apuesta para el éxito mutuo. En un mundo interconectado, en una economía global, las naciones, incluyendo la nuestra, serán más prósperas y seguras si trabajamos en forma conjunta", agregó en la ceremonia de recibimiento.

Un mundo justo
Por su parte, Hu declaró que desde que Obama asumió el poder en Estados Unidos, "nuestra cooperación en varios terrenos ha arrojado fructíferos resultados y nuestras relaciones han logrado nuevos progresos".

Obama evocó el tema de los derechos humanos al recordar a Hu que "la historia muestra que las sociedades son más armoniosas, las naciones son más exitosas y el mundo es más justo cuando se sostienen los derechos y responsabilidades de todas las naciones y de todos los pueblos". "China y Estados Unidos deberían respetar mutuamente su forma de desarrollarse y sus intereses prioritarios", replicó Hu.

El sucesor de Obama como Premio Nobel de la Paz, el chino Liu Xiaobo, que recibió el galardón el año pasado, es un opositor encarcelado por haber exigido reformas democráticas.

Washington criticó enérgicamente la detención de Liu y elogió al comité del Nobel por ese arriesgado premio, lo que provocó una furiosa reacción de Pekín.

La visita de Hu es doblemente estratégica puesto que es su última visita a Estados Unidos antes de que se inicie una transición política en su país que culminará con la elección de un nuevo líder en 2013.

200 aeronaves a China
La visita también tiene ribetes económicos y comerciales, con acuerdos de todo tipo por un valor global de 45.000 millones de dólares, según una fuente oficial estadounidense.

Entre los anuncios, China comprará al gigante aeronáutico Boeing unas 200 aeronaves por un valor de 19.000 millones de dólares, informaron las fuentes estadounidenses.

Obama sólo puede exhibir durante las conversaciones una pobre recuperación económica, mientras que Hu llega aupado por un crecimiento imparable, que está extendiendo el poder chino por todo el mundo.

Además de la tradicional cena de Estado, con centenares de invitados, la tercera de ese tipo desde que Obama llegó al poder, ambos líderes iban a presidir una reunión binacional de líderes del mundo de negocios.

Washington considera que el yuan es mantenido a un nivel artificialmente bajo, mientras que que China no ha dudado en criticar la política monetaria expansionista de la Reserva Federal (banco central) estadounidense, todo un signo de su poder geoeconómico.

La Casa Blanca quiere que su socio chino utilice ese poderío también para presionar a Irán y para frenar la beligerancia de Corea del Norte, aunque analistas consideran que las esperanzas de acuerdos destacados en ambos temas son escasas. "Mi esperanza es que tengamos una relación normal", indicó la secretaria de Estado, Hillary Clinton, en una entrevista a una cadena televisiva china.