•   BRASILIA  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Brasil acelera un complejo sistema de alertas y prevención de desastres para evitar catástrofes como la que dejó más de 700 muertos por lluvias y aludes esta semana, como parte de un programa que se lanzó en 2005 pero que recibió fuertes críticas por la demora en su ejecución.

El sistema prevé desde la operación de un supercomputador en el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) hasta el entrenamiento de agentes comunitarios en los municipios afectados para que ayuden en las tareas de evacuación.

El complejo sistema de prevención y alertas había sido prometido por el entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva en 2005, pero la tragedia ocurrida esta semana, una de las peores catástrofes naturales en la historia de Brasil, dejó al descubierto que muchas partes del programa ni siquiera fueron iniciadas.

La directora del Centro de Epidemiología y Desastres y consultora de la ONU, Debarati Guha-Sapir, llegó a afirmar: "No entiendo cómo un país puede llevar cuatro años para tener un sistema de alerta en funcionamiento".

El nuevo ministro brasileño de Ciencia y Tecnología, Aloízio Mercadante, dijo que el sistema mostrará sus primeros resultados a partir del próximo verano austral, aunque precisó que el programa completo estará en pleno funcionamiento en 2014.

Para el profesor de Geociencias de la Universidad de Sao Paulo, Augusto Pereira, "aplicar programas de este índole es muy complejo, eso lleva tiempo. Pero además falta a las ciencias meteorólogicas en Brasil un marco legal que diga quién es responsable. Por eso la demora en ejecutar este sistema".

El punto frágil
Científicos consultados coincidieron en afirmar que Brasil posee la capacitación científica y tecnológica para prever situaciones extremas como la de Rio de Janeiro, pero que el punto frágil es la capacidad logística para llevar esa información a los vecinos en situación de riesgo.

Estudios preliminares del Ministerio de Ciencia y Tecnología indican que existen en todo Brasil unas 500 áreas de riesgo localizadas, que afectan a unos cinco millones de personas.

El nuevo supercomputador Tupã, operado por el INPE, "permitirá trabajar con modelos altamente complejos, con mejor representación del proceso físico, y de allí saldrán los datos fundamentales para el sistema de alertas", dijo a AFP el científico Marcelo Seluchi.

La supermáquina fue inaugurada por el INPE en diciembre pasado, y estará plenamente operativa en el segundo semestre de este año, permitiendo al país un salto cualitativo en la predicción de lluvias hasta seis días antes.

El científico José Eloi Guimaraes, del Instituto de Geociencias de la Universidad de Brasilia, manifestó que "la lluvia de la semana pasada en Rio fue prevista. Fueron enviados los alertas. Pero cuando los alertas llegaron, las alcaldías no tuvieron estructura para actuar".

Otro pilar del sistema, expresó Guimaraes, "es tener un mapa actualizado de las áreas de riesgo, después de cruzar datos de diversas ciencias. Esos mapas ya existen, y son actualizados. El problema estuvo en la transmisión del alerta a los pobladores".

Por eso, en el otro extremo del sistema se contempla la instalación de un complejo de sistemas de sirenas y el entrenamiento de agentes locales que conozcan las áreas de riesgo en cada comunidad y alerten a los vecinos a que dejen sus viviendas.