•   PUERTO PRÍNCIPE / AFP  |
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El ex dictador Jean-Claude “Baby Doc” Duvalier (1971-1986) planea quedarse en Haití, donde espera ser elegido presidente, luego de regresar a Puerto Príncipe hace tres días tras 25 años de exilio, cuando el país está sumido en una crisis política y humanitaria.

“Necesitamos hacer todo para que las elecciones sean anuladas y se realicen nuevas elecciones en las que Duvalier pueda presentarse”, dijo a la AFP Henry Robert Sterlin, un ex embajador haitiano en Francia.

Después, “¡bingo!’”, sería reelegido, agregó Sterlin, quien se presentó a sí mismo como portavoz de Duvalier.

“Se quedará en Haití para siempre, es su país. Y participará en política. Es su derecho. Un político nunca muere”, aseguró por su lado a la AFP Reynold Georges, uno de los abogados de Duvalier.

La Organización de Estados Americanos (OEA) dijo que la primera vuelta de los comicios para elegir sucesor del presidente René Préval, celebrados el 28 de noviembre, estuvo minada por irregularidades y fraude.

La OEA recomendó en un informe remitido a las autoridades haitianas que el candidato oficialista Jude Célestin se retire de la carrera en beneficio de Michel Martelly, para que dispute la segunda vuelta con la ex primera dama Mirlande Manigat.

Si las elecciones no son canceladas para permitir la candidatura de Duvalier, el ex embajador Sterlin presentó un segundo escenario sugiriendo que Martelly podría ser reelecto.

“Si Préval mantiene a Célestin en la segunda vuelta, el país va a entrar en llamas”, advirtió Sterlin. Por eso Préval se verá obligado a “aceptar la vuelta de Martelly al proceso electoral”.

“Si hay una segunda vuelta, entonces Martelly podría acceder al poder”, anticipó el ex embajador, y añadió que el bando de Duvalier “no tenía problemas con el señor Martelly”.

Saqueó el país

El regreso de “Baby Doc” a Haití causó una gran sorpresa, tras 25 años de exilio en Francia, cuando el país intenta recuperarse del terremoto de enero de 2010 que dejó más de 225,000 muertos y está sumido en una crisis política desencadenada tras la primera vuelta de las elecciones.

El martes, Duvalier fue llevado a la Justicia haitiana, donde se le acusa de corrupción y de desviar fondos públicos durante su gobierno de mano dura, que asumió con 19 años en 1971 tras la muerte de su padre, François “Papa Doc” Duvalier, fallecido ese año. “Papa Doc” había sido elegido presidente en 1957 y en 1964 inauguró una dictadura.

Como su progenitor, “Baby Doc” se deshizo de la oposición, ordenó medidas drásticas contra los disidentes y se embolsó parte de los fondos del Estado más pobre de América.

La Policía secreta leal a la familia Duvalier, conocida como los “Tonton Macoutes”, está acusada de haber secuestrado, torturado y ejecutado a más de 30,000 opositores durante las décadas de 1960 y 1970.

Georges acusó a Préval de ser el responsable de las acusaciones de corrupción contra su cliente.

“Los hechos han prescrito. No podemos volver a estas cosas, está defendido por la ley. Esto es persecución”, afirmó el abogado.

Empiezan las demandas

Ayer miércoles, cuatro haitianos demandaron al ex dictador por presunta tortura, exilio forzado y detención arbitraria durante sus 15 años en el poder, dijo una ex portavoz de la ONU.

La periodista Michèle Montas, ex portavoz del secretario general de la ONU Ban Ki-moon, informó que se interpusieron demandas penales contra “Baby Doc” por “secuestro arbitrario, exilio, destrucción de bienes privados, tortura física y moral y violación de derechos civiles y políticos”.

Duvalier es considerado por organizaciones internacionales de defensa de los derechos humanos culpable de la muerte de miles de opositores.

Pese a estas acusaciones, el ex dictador tiene la intención de quedarse en Haití “para siempre”, donde su antigua casa está siendo reformada para un inminente traslado de la familia Duvalier.

Desde su regreso a Puerto Príncipe, Duvalier se ha limitado a decir que ha vuelto “para ayudar” a los haitianos tras el terremoto que devastó el país hace un año.

Según Georges, el ex dictador tiene un pasaporte vigente de Haití y no tiene prohibido salir del país.