•   EL CAIRO / AGENCIAS  |
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El presidente egipcio, Hosni Mubarak, anunció que pidió a todos sus ministros la renuncia a sus cargos y que este sábado nombrará un nuevo gabinete, después de la jornada de manifestaciones masivas en contra de su régimen que lo obligó a desplegar al Ejército para contener las protestas.


Mubarak, en su primer mensaje a la nación tras el estallido de la revuelta, lamentó “las víctimas inocentes de ambos bandos” y consideró que esas manifestaciones “no deberían haberse producido”.


Además, expresó que “la soberanía será devuelta al pueblo” y que las “metas no pueden ser alcanzadas con la violencia” sino con “diálogo nacional”. Tras reconocer que está “preocupado” por las movilizaciones de los últimos cuatro días, ha dicho que él “siempre” ha estado “al lado de la gente”. “Y seguiré haciéndolo”, ha añadido.


Mubarak se comprometió a reducir el desempleo y a mejorar la educación y el sistema sanitario, además de tomar “todas las medidas para mantener la seguridad y la libertad” en el país.

Protesta generalizada
Hay que destacar que veinte personas murieron el viernes en Egipto y centenares resultaron heridas en los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden, mientras el impugnado presidente Hosni Mubarak recurría al ejército y decretaba el toque de queda en la capital y en otras dos grandes ciudades.


En el cuarto día del movimiento de protesta más importante desde la llegada al poder de Mubarak en 1981, las señales de inquietudes se multiplicaban en el extranjero.


Estados Unidos pidió a su aliado egipcio contener a las fuerzas del orden e iniciar de “inmediato” reformas políticas.


Mubarak, cuya renuncia es exigida por centenares de miles de manifestantes en todo el país, decretó el toque de queda en El Cairo, Alejandría y Suez y movilizó al ejército para contener una ola de protesta popular violentamente reprimida.
Además, “pidió a las fuerzas armadas que se hagan cargo, junto con la Policía, de aplicar la decisión y de mantener la seguridad”, añadió el informe.


Con los 20 muertos del viernes asciende a 27 el número de personas fallecidas desde el martes en todo el país a causa de la revuelta popular.

“Jornada de la ira”
Decenas de miles de egipcios respondieron al llamado a participar en la “jornada de la ira” a la salida de las mezquitas tras la plegaria de los viernes para pedir el fin del régimen de Mubarak, en el poder desde hace 30 años.


En El Cairo, incendiaron dos Comisarías y la sede del partido gubernamental y enfrentaron a pedradas a las fuerzas de seguridad, que usaron gases lacrimógenos, cañones de agua y balas de goma para tratar de dispersarlos.


En Suez, los manifestantes incendiaron patrulleros y se apoderaron de las armas de una Comisaría antes de incendiarla, indicaron testigos.


Un manifestante murió durante los incidentes en esa ciudad junto al Canal, de acuerdo con esos reportes.


Las reyertas dejaron ya ocho muertos y decenas de heridos. Cerca de mil personas habían sido detenidas hasta el viernes por la mañana.


Las marchas están inspiradas en la “Revolución de los jazmines”, un levantamiento popular que este mes provocó la caída del presidente tunecino Ben Alí, en el poder desde hacía 23 años, y generó una onda de contestación en todo el mundo árabe.


El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Asamblea, también miembro del Partido Nacional Demócrata en el poder, llamó ayer viernes al mandatario a hacer “reformas sin precedentes” para evitar una “revolución”.