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  • EFE

El presidente del Parlamento iraní, Ali Lariyaní, insistió en que la Cámara considera muy seriamente la posibilidad de romper las relaciones con el Reino Unido, al que Irán acusa de agitar los movimientos de oposición.


En declaraciones divulgadas por la agencia de noticias local Mehr, el político subrayó, asimismo, que es la Asamblea la que tiene la potestad para adoptar esta disposición, que después debería ser ratificada por el líder supremo de la Revolución, ayatolá Ali Jamenei.


“El Reino Unido ha perjudicado el papel que desempeña Irán y esa política y sus interferencias no deben quedar sin respuesta”, afirmó. La posibilidad de quebrar los lazos con Londres ha abierto otra línea de litigio entre el Parlamento y el Gobierno dirigido por Mahmud Ahmadineyad, más proclive a reducirlas sobre todo en el aspecto comercial.


Las relaciones entre Irán y el Reino Unido se han deteriorado en los últimos meses, después de que el régimen iraní acusara a Londres de conspirar con la oposición durante las elecciones presidenciales del pasado junio para tratar de derrocar el régimen.


Nada más conocerse la reelección del actual presidente, Mahmud Ahmadineyad, cientos de miles de personas se echaron a las calles del país para protestar en contra de un resultado que la oposición considera fraudulento.


Irán expulsó entonces al corresponsal permanente en Teherán de la cadena nacional británica BBC y a dos diplomáticos del Reino Unido en respuesta a una medida similar adoptada por Londres. Además, detuvo a nueve ciudadanos iraníes que trabajaban en la legación británica.

Acusan a Londres de financiar a opositores

Teherán acusa, asimismo, al Reino Unido de apoyar y financiar a los grupos de oposición armada que actúan en Irán, como el grupo suní baluchi “Yundulá” y el independentista kurdo “Partido para una Vida Libre en el Kurdistán” (PJAK), responsables de varios atentados mortales en los últimos meses.


A esta denuncia, añade la de que los servicios secretos británicos participaron en el asesinato, el pasado 29 de noviembre, de un científico nuclear iraní. Durante los últimos meses, el Parlamento iraní ha estudiado en varias ocasiones peticiones de parlamentarios para que se rebaje o incluso se rompan las relaciones diplomáticas con el Reino Unido.


El pasado 19 de diciembre, la Comisión de Seguridad Nacional y Relaciones Exteriores de la Cámara, envió una petición expresa de ruptura a la presidencia de la Asamblea para que sea estudiada.


La embajada británica ya estuvo cerrada en la década de 1990 a causa de la fetua dictada por el ayatolá Rujolá Jomeini, fundador de la República Islámica, contra el escritor británico de origen indio Salman Rushdie, autor del controvertido libro “Los versos satánicos”.

Irán también acusa al Reino Unido del golpe de Estado orquestado en 1956 contra el entonces primer ministro iraní Mohamed Mosadegh, presuntamente organizado por la CIA después de que el político nacionalizara el petróleo del país.


El conflicto se agudizó el pasado diciembre, después de que el actual embajador de Londres en Teherán, Simon Gass, criticara en la página web de la embajada la situación de los derechos humanos en Irán, lo que llevó a un importante miembro del Parlamento a exigir que se le impidiera la entrada en el país.