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  • AFP

Estados Unidos pidió hoy una "transición ordenada" en Egipto, y excluyó de momento suspender la ayuda a ese país, decisiones que reflejan una compleja encrucijada diplomática ante la crisis de uno de sus grandes aliados.

"Deseamos ver una transición ordenada", declaró Hillary Clinton, jefe de la diplomacia estadounidense, al admitir que el mandatario egipcio no había hecho lo suficiente por la democratización de su país, tras 30 años en el poder.

Miles de personas volvieron este hoy a salir a las calles de El Cairo, pidiendo la renuncia de Mubarak, así como del vicepresidente Omar Suleimán y del primer ministro Ahmed Shafiq, dos militares nombrados la víspera en el marco de un cambio de gobierno con el que el mandatario esperaba contener la ola de descontento que ya dejó al menos 125 muertos en seis días. "Urgimos al gobierno de Mubarak, que aún está en el poder, urgimos al ejército, que es una institución muy respetada en Egipto, que haga lo que sea necesario para facilitar (...) una transición ordenada", subrayó Clinton a la cadena ABC.

Suspensión de ayuda no se discute
La secretaria de estado aseguró asimismo que el gobierno del presidente Barack Obama no se plantea en este momento ninguna discusión sobre una eventual suspensión de la ayuda estadounidense a Egipto. "No hay discusión en este momento acerca de cortar ningún tipo de ayuda", dijo Clinton al ser interrogada en la cadena de televisión norteamericana ABC sobre si Washington había amenazado a Egipto con suspender su ayuda.

Sin embargo, Clinton destacó que Washington revisa constantemente su ayuda internacional. "Examinamos y revisamos nuestra ayuda constantemente, pero por ahora buscamos transmitir un mensaje muy claro, lo que deseamos es que no haya violencia ni ninguna provocación que desencadene violencia", precisó la jefa de la diplomacia estadounidense.

El viernes, el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, había dicho que Estados Unidos podría revisar la ayuda que se le concede a Egipto en función de la respuesta de las autoridades contra los manifestantes.

Egipto, uno de los grandes beneficiarios

Egipto es uno de los grandes beneficiarios de la ayuda estadounidense, con unos 1.300 millones de dólares por año en ayuda militar. Y el presidente egipcio Mubarak ha sido un apoyo a la estrategia regional de Estados Unidos por décadas, garantía de la paz de su país con Israel y un actor principal en los exitosas y frustradas iniciativas de paz para Medio Oriente.

Muchos expertos creen que Estados Unidos teme que caiga un aliado incondicional de Estados Unidos en la región, y que un gobierno post Mubarak, que posiblemente incluiría a los Hermanos Musulmanes, sea hostil a Washington.

Ahora ante un régimen de 30 años fuertemente bajo amenaza, la oposición egipcia criticó a Estados Unidos por sus muestras de equilibrio diplomático.

Estados Unidos pierde su "credibilidad" al exhortar a una democratización en Egipto y a la vez continuar dando apoyo al presidente Mubarak, denunció este domingo el opositor egipcio Mohamed ElBaradei, interrogado por la cadena televisiva estadounidense CBS.

"El gobierno estadounidense no puede pedir al pueblo egipcio que crea que un dictador que está en el poder desde hace 30 años será quien instaurará la democracia", estimó el opositor, interrogado desde El Cairo por el programa Face the Nation. "Ustedes están perdiendo credibilidad día a día", advirtió ElBaradei al referirse al gobierno de Estados Unidos.

"Por un lado, ustedes hablan de democracia, de estado de derecho, de derechos humanos, y por el otro, ustedes aportan hoy su apoyo a un dictador que continúa oprimiendo a su pueblo", afirmó, reiterando que Mubarak debe dejar el poder.

Estados Unidos debe ponerse claramente del lado de los manifestantes, añadió. "Es preferible para el presidente Obama que no sea él el último en decirle a Mubarak que es momento de partir", dijo luego a la CNN.