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  • AFP

Unas 50 organizaciones de Ciudad Juárez, la localidad más violenta de México, recordaron este fin de semana con misas, ayunos y mítines la masacre del barrio Villas de Salvácar, donde en enero del año pasado 14 jóvenes y dos adultos fueron asesinados por presuntos narcotraficantes.

Un gran moño negro, fotografías de los jóvenes y velas fueron colocadas en la casa donde ocurrió la masacre, ubicada en el barrio popular Villas de Salvácar, y una misa en ese lugar se efectuaba esta tarde. La noche del 31 de enero jóvenes estudiantes, la mayoría menores de 17 años, festejaban un cumpleaños cuando repentinamente un comando armado irrumpió en la casa y abrió fuego. Los adultos que murieron eran padres de algunos de los jóvenes, que acudieron al lugar al escuchar la balacera.

"Aquí quedó mi papá, sentado así", declaró a Milenio Televisión el joven que esa noche festejaba cumpleaños, mientras imitaba en el piso la posición en la que murió su padre, en un estrecho pasillo de la humilde casa. "Desde ese día no había vuelto a entrar a esta casa", añadió. Unos cinco pasos más adelante muestra el rincón donde fueron ultimados la mayoría.

El inicio de las actividades para recordar la matanza lo marcó el sábado tocando una campana la madre de dos jóvenes que murieron ese día, Luz Dávila, quien adquirió fama al confrontar el 17 de febrero de 2010 al presidente Felipe Calderón cuando acudió a poner en marcha un programa social para Ciudad Juárez.

"Es un acto político que a la par que denuncia propone desde el ejemplo; estamos aquí para reivindicar la memoria de los 16 jóvenes de Villa de Salvárcar, estamos aquí para retomar la exigencia de libertad y de paz", dijo el domingo en uno de los mitínes el sacerdote Oscar Enríquez.

Masacre fue ajuste de cuentas
El gobierno mexicano había dicho en un inicio que la masacre era producto de un ajuste de cuentas entre pandillas, y Dávila le exigió a Calderón reconocer a los jóvenes muertos como estudiantes ajenos al crimen organizado y capturar a los asesinos.

En las actividades para conmemorar a los jóvenes masacrados participan las organizaciones Centro de Derechos Humanos Paso del Norte, Centro de Derechos Humanos del Migrante, Centro de Pastoral Obrera, Comité Médico Ciudadano, Hermanas Siervas de los Pobres, Pacto por la Cultura, Red Mesa de Mujeres, entre muchas otras.

La fiscalía de Chihuahua, estado al que pertenece Ciudad Juárez, dijo esta semana que ha capturado a siete hombres relacionados con la masacre, aunque ninguno de ellos fueron los que balearon a las jóvenes.

Asesinatos fueron un error
Los detenidos han confesado que la masacre fue un error. El comando armado, presuntamente ligado con el cártel de Juárez, buscaba a una pandilla antagónica de vendedores de drogas.

El 23 de octubre otros 12 jóvenes que se encontraba también en una fiesta fueron acribillados por un comando, cerca de la masacre del 31 de enero.

El pasado 23 de enero fueron asesinados siete jóvenes que jugaban fútbol en una cancha recientemente inaugurada como parte del programa "Todos Somos Juárez", con el que el gobierno intenta "reconstruir el tejido social" del distrito, según ha dicho Calderón.

En 2010 fueron asesinadas 3.100 personas en Ciudad Juárez, de un total en todo el país de más de 15.200, según cifras oficiales. El gobierno mexicano atribuye la violencia registrada sobre todo en el norte de México a choques entre narcotraficantes.