• EL CAIRO /AFP |
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La cúpula del partido gubernamental egipcio presentó ayer sábado su renuncia, decisión considerada como “paso positivo” por Estados Unidos, cuyo emisario causó polémica al considerar “vital” que Hosni Mubarak se mantenga en el poder durante la transición democrática.


Por su lado, los Hermanos Musulmanes, uno de los principales componentes de la oposición egipcia, anunciaron la noche de ayer en un comunicado, que “iniciaron un diálogo con los responsables para saber hasta qué punto están dispuestos a aceptar las demandas del pueblo”.


Un dirigente del movimiento dijo a la AFP, pidiendo el anonimato, que una “reunión tuvo lugar la mañana del sábado entre responsables de los Hermanos Musulmanes y el vicepresidente Omar Suleimán”.

Oposición toma distancia de Irán

“Deseosos de preservar los intereses de la nación y sus instituciones, y preocupados por preservar la independencia del país y rechazando cualquier injerencia internacional o regional en nuestros asuntos internos, comenzamos un diálogo para ver hasta qué punto están dispuestos a aceptar las demandas del pueblo”, indican.


De este modo, los Hermanos Musulmanes toman distancias con Irán, que ha llamado al establecimiento de un régimen islámico en Egipto.
En la jornada miles de personas manifestaron por decimosegundo día consecutivo en El Cairo contra el presidente Mubarak, que por su lado trató de demostrar que guardaba el poder. Como presidente del Partido Nacional Democrático (PND), decidió “nombrar a Hosam Badrawi como secretario general del partido”, tras la renuncia del comité ejecutivo de la formación.


Asimismo, un encuentro filmado por televisión, el presidente se reunió con el primer ministro Ahmed Shafiq, quien descartó que Mubarak vaya a dejar el cargo a su vicepresidente Omar Suleimán.


También se entrevistó con el ministro de Petróleo, Sahme Fahmy; el jefe del Banco Central Faruk Oqda y el ministro de Finanzas Samir Radwan.
Tras el anuncio de la renuncia de la cúpula del PND, de la que quedó descartado Gamal Mubarak, de 47 años, hijo del mandatario y a menudo considerado hasta las protestas como su probable sucesor, Estados Unidos se congratuló por este “paso positivo”.


Enviado EU causa polémica

En el frente externo, el enviado especial para Egipto, del presidente estadounidense Barack Obama, Frank Wisner, declaró que “la continuidad de liderazgo de Mubarak era decisiva”, en una intervención por video en la Conferencia sobre la Seguridad que tiene lugar en Múnich (sur de Alemania).


“El Presidente debe permanecer en el cargo para dirigir esos cambios”, declaró, antes de calificar de “vital” el papel que debe protagonizar Mubarak en la transición egipcia hacia la democracia.


Estas declaraciones parecían contradecir la posición expresada la víspera por el mandatario norteamericano, que dio a entender que deseaba una salida rápida de Mubarak del poder.
Desde Múnich, un miembro de la delegación de la secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton se apresuró a declarar que Wisner no hablaba en nombre de Estados Unidos, sino “como simple ciudadano”.

Washington desmiente a su enviado
Momentos después, la Casa Blanca también se distanció de las declaraciones del emisario. Wisner “hablaba en su nombre y no por el Gobierno de Estados Unidos”, dijo un funcionario en Washington pidiendo el anonimato.


En una entrevista concedida la pasada semana al canal estadounidense ABC, Mubarak había asegurado que no quería mantenerse en el poder, pero que no podía renunciar por miedo al “caos” que podría producirse en Egipto, país aliado de Estados Unidos y que tiene relaciones con Israel.


Según el New York Times, Suleimán y altos mandos militares están estudiando planes para limitar la autoridad de Mubarak y posiblemente apartarlo del palacio presidencial de El Cairo.


Ayer por la mañana, desconocidos atacaron con explosivos un gasoducto que abastece a Jordania, situado a 10 km de la franja de Gaza, en Sheij Zuwayed, en el norte del Sinaí.