•   MOSCÚ / AFP  |
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La rebelión armada del Cáucaso ruso, que ha reivindicado el atentado del 24 de enero en el aeropuerto de Moscú-Domodedovo (36 muertos), es una guerrilla islamista nacida de las cenizas del movimiento separatista checheno, vencido por las fuerzas rusas.


Bautizado “Emirato del Cáucaso”, este movimiento quiere reunir a las diferentes facciones rebeldes activas en las repúblicas del Cáucaso ruso (Chechenia, Ingusetia, Daguestán, Kabardino-Balkaria, Karachaievo-Cherkesia, distrito de Stavropol y Osetia del Norte) que disfrutan sin embargo, de una gran autonomía.
Fue fundado en 2007 por Doku Umarov, alias Abu Usman, que una vez llegado en 2006 a “presidente” de los independentistas chechenos tras la muerte de Abdul-Jalid Saidulayev, amplió la zona de combates de los rebeldes al proclamar una guerra santa en todo el Cáucaso ruso, donde la violencia se propaga desde entonces.


Este movimiento está considerado por los observadores como heredero de la estrategia del difunto jefe de guerra Chamil Basayev, responsable de los ataques más sangrientos de la guerrilla, como la toma de rehenes de la escuela de Beslan (septiembre de 2005), denunciada por los independentistas.
Los dirigentes del Emirato del Cáucaso repiten regularmente que los civiles en Rusia son blanco legítimo de sus ataques.


“Si los rusos creen que la guerra ocurre en la tele, lejos de ellos, en el Cáucaso, nosotros les vamos a mostrar que la guerra va a llegar a sus casas”, amenazaba Doku Umarov, un mes antes del doble atentado suicida del metro de Moscú (marzo de 2010, 40 muertos)

Eternamente divididos
Pero este “Emirato” no es ni mucho menos una organización uniforme. Una parte de los rebeldes de Chechenia proclamó su independencia respecto a Umarov durante el verano de 2010 tras un embrollo sobre la dimisión de éste.
Doko Umarov también se distanció de los líderes independentistas históricos, como Ajmed Zakayev, un ex “ministro” de Relaciones Exteriores de la Chechenia independiente refugiado ahora en Londres.


Las operaciones de estas guerrillas a través del Cáucaso no han dejado de ser igual de mortíferas, emboscadas, ataques y atentados son casi diarios en la región.


El Emirato del Cáucaso, además de los ataques en el aeropuerto de Moscú-Domodedovo y en el metro moscovita en marzo, ha reivindicado el atentado de noviembre de 2009 contra un tren de pasajeros entre Moscú y San Petersburgo (28 muertos) y otro con coche-bomba en septiembre de 2010 en un mercado de Vladikavkaz en Osetia del Norte (17 muertos).