•   GUATEMALA / ACAN-EFE  |
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El ex presidente guatemalteco Alfonso Portillo (2000-2004), quien es juzgado junto a dos ex ministros de Estado por una millonaria malversación de fondos públicos, tenía nexos con el narcotráfico en este país, según un ex funcionario de su administración que testificará en su contra.


El diario local Prensa Libre publicó ayer un extracto de la declaración anticipada que el ex presidente del estatal banco de Crédito Hipotecario Nacional (CHN) José Armando Llort, uno de los testigos que será presentado en el juicio, otorgó a la Fiscalía.


En ella, Llort, quien radica en Estados Unidos donde es testigo protegido por un caso de narcotráfico, explica cómo la supuesta mafia integrada por militares y ex funcionarios, entre ellos Portillo, saquearon fondos del Estado.


El Tribunal Undécimo de Sentencia Penal ha programado para el próximo 23 de febrero la declaración del ex presidente del CHN a través de una vídeo-conferencia desde Estados Unidos.


 Según el diario, Llort revelará la manera en que la organización, supuestamente dirigida por el general (retirado) Francisco Ortega y Portillo, lo contactó para que se encargara de lavar dinero en el banco.


Llort asegura que los ahora ex funcionarios “empleaban los fondos para comprar automóviles, relojes, licor y organizar fiestas a las que acudían prostitutas colombianas”, dice la información.

Fiestas al mejor estilo Berlusconi
Las fiestas, agrega, se realizaban los fines de semana en varias fincas en Izabal, en la costa del Caribe guatemalteca.


Los integrantes de la banda “tenían nexos con el narcotráfico local, cuyos fondos también se lavaron en el CHN”, sostiene.


 Según Llort, todos los días recibía llamadas telefónicas de Portillo en las cuales le pedía que transfiriera millones de quetzales (moneda guatemalteca) a los bancos privados Promotor y Metropolitano, ya desaparecidos, que eran propiedad de Francisco Alvarado, quien le financió la campaña al ex presidente.


 El ex presidente del CHN admite que facilitó operaciones financieras a escala nacional e internacional para lavar millones de dólares que procedían del Estado.
 El testigo, afirma el diario, “abiertamente confesó -en una declaración anticipada ante fiscales y agentes estadounidenses- que se quedó con parte de los fondos como pago de lo que había invertido en la campaña de Portillo”.


 El ex presidente Portillo, refiere, era uno de los eslabones de la organización, en la que estaban detrás varios militares, entre ellos sus jefes de seguridad, Napoleón Rojas y Jacobo Salan.


 Portillo ha rechazado las acusaciones en su contra y sostiene que el proceso es su contra es una conspiración política montada por la Fiscalía y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig).