•   LA PAZ / AFP  |
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Una unitaria central de trabajadores lideró ayer viernes la jornada de protestas contra el alza de precios a los alimentos y del transporte en Bolivia, que concluyó sin incidentes, en franco desafío al presidente Evo Morales, que calificó de “descabelladas” las demandas.


La principal manifestación estuvo radicada en La Paz, sede del gobierno, donde la Central Obrera Boliviana (COB) lideró las marchas callejeras. En otras ciudades como Santa Cruz, Cochabamba, Potosí, Oruro y Sucre, también hubo protestas por el alza de precios de los productos.


Al terminar la marcha, el principal dirigente de la COB, Pedro Montes, pidió una reunión directa con Morales. “Estamos llanos al diálogo con el Gobierno para fijar la nueva escala de salarios”, declaró.


La COB pidió subir el salario mínimo del equivalente a 96 dólares en la actualidad a 183 dólares, propuesta considerada “descabellada” e “irracional” por Morales.
“Me causa risa cuando (algunos dirigentes) piden incremento de 40%, 60 ó 70%”, dijo Morales el jueves la casa de Gobierno, declaración que provocó molestia en los dirigentes que abandonaron una reunión con ministros de Estado.


“Hemos hecho una canasta familiar, y en base a eso esperamos una respuesta”, dijo Montes ayer en medio de la manifestación.

No hay plata
El vicepresidente Álvaro García consideró que un aumento de ese monto significaría la erogación de 700 millones de dólares anuales para el Estado. “¿De dónde va a salir la plata (dinero)?”, preguntó en un discurso ante un sindicato de colonos.


El Gobierno sustenta la idea de aumentar salarios en un índice superior al 7% de la inflación de 2010.


El ministro de Trabajo, Félix Rojas, argumentó que “desde 2006 hasta 2010 ya se incrementó el salario en un 41%, y el 2011 no va a ser la excepción, el incremento va a ser por encima del índice de precios al consumidor (7%) y retroactivo al 1 de enero de 2011”.


En La Paz la manifestación tuvo un seguimiento menor al registrado a finales de diciembre, cuando por la presión popular Morales tuvo que dar marcha atrás y anular un alza en el precio de los combustibles.


Además de la estabilización de precios de los comestibles, que se elevaron entre 30 y 40%, según estimaciones de medios en los mercados, los trabajadores piden la anulación de un decreto que en 1985 dio pie a la economía de libre mercado y al juego de la oferta y la demanda.


“Ese maldito criminal Decreto 21060 está andando como un diablo en los mercados, si hubiera abrogación del 21060 tendrá que haber una norma para de una vez poner los precios regulados de los artículos de primera necesidad y mostrar una estabilidad de precios”, planteó el líder de la COB, Pedro Montes.


García señaló que “al 21060 ya lo hemos matado, ya lo hemos aniquilado en 2006” con la nacionalización de los hidrocarburos. “Si alguien dice eso hay que decirle: ¿Compañero, en qué país vive usted?”.